“EGIPTO ES UN SHOCK EXISTENCIAL”

EL ATRAPANTE VIAJE DE CONCEPCION COCHRANE BLAQUIER

Por Carlos Cervetto

2022-06-22T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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CARAS

La socialité e influencer se sintió ingresar en otra dimensión y alucinó con los templos y pirámides. Para ella fue su primera vez, un viaje que le llegó en el momento perfecto “para salir de la banalidad”. Después de una gira que abarcó San Pablo, Miami y Madrid, Concepción Cochrane Blaquier encaró junto a un grupo de amigos de diversas nacionalidades la aventura cultural y geográfica que significa conocer Egipto. Llegó a la mítica tierra de los faraones una noche de abril, y ya en su primer amanecer entendió que no se trataba de una experiencia más. “Me desperté en el hotel con las pirámides encima mío, fue como entrar a otra dimensión. El Cairo es un perfecto desorden, con polución a full, casi veinte millones de habitantes y un tráfico espantoso. A los guías no les gusta avalar esa teoría que las pirámides las construyeron los extraterrestres, sino que fueron levantadas como un acto de amor y veneración. Pensar que todo lo que veíamos data de 2500 años antes de Cristo nos situó en otra escala, en otra dimensión como dije antes”, confiesa ya de regreso en Buenos Aires la socialité e influencer, nieta de la recordada Malena Nelson de Blaquier. Una vez instalados en la ciudad capital, el grupo se embarcó en un vuelo a Luxor para descubrir los templos del Valle de los Reyes y del Valle de las Reinas. “Todo está muy bien conservado, más allá de que muchas reliquias se fueron desgastando y despintando con el paso del tiempo. El clima es tan seco y caluroso que no sobrevive nada, y ver como cosechan los dátiles y la caña de azúcar con la hoz te hace volver para atrás en el tiempo. Nos subimos a un barquito antiguo en el Nilo y navegamos hacia el sur en dirección a Nubia. Fue como navegar sobre aceite, no se movía nada ni tampoco vimos cocodrilos, parece que con el dique que construyeron ya no hay más. Así llegamos hasta el famoso hotel Old Cataract, en Asuán, donde Agatha Christie escribió la película ‘Muerte en el Nilo’. Todos lugares alucinantes”, describe “Conce”, quien desde allí viajó por el día a recorrer el complejo arqueológico de Abu Simbel: “Sin dudas fue lo mejor del viaje, sobre todo por los templos de Ramsés y Nefertitis. Todo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco”, precisó. Además de andar en camello y de sentirse identificada con la cultura del regateo, su “deporte favorito”, Concepción dice que durante su estadía le tocó atravesar distintas celebraciones como el Ramadán y las Pascuas judía, católica y ortodoxa. También disfrutó de un eclipse y de inigualables noches de luna llena en el Nilo, todos recuerdos de un Egipto que la llevó a retrotraerse en el tiempo y la nutrió de una riqueza cultural enorme. “Fue un viaje maravilloso e inolvidable, un shock existencial cuando emocionalmente estaba tocando fondo. Tengo espíritu de trotamundos, a veces me siento como dentro de una ola sin saber donde voy a terminar, y en Egipto me encontré con un mundo lleno de contrastes. Mi conclusión fue que los antiguos egipcios, al no disponer de una vida agraciada, dedicaron su existencia a cavar y pintar sus tumbas, y así poder reencarnar en una realidad mejor”, confesó.

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