VUITTON, CHIC Y DISTOPICO

COLECCION CRUISE 2023

Por Rossella Della Giovampaola

2022-06-22T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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CARAS

En California, Nicolas Ghesquiere presentó la colección Cruise 2023 de Louis Vuitton y para la ocasión la pasarela se construyó en el “Salk Institute for Biological Studies” de La Jolla, cerca de San Diego. En el patio externo, bajo la luz del atardecer californiano, desfilaron prendas que parecen llegar de un futuro distópico, pero con un gusto radicado en la actualidad: silhouettes esculpidas de líneas firmes y con hombros cuadrados; tops que recuerdan las prendas típicas de la región y del cercano México; vestidos, conjuntos, capas y accesorios en lame; sombre ros y drapeados para la cabeza que recuerdan atuendos usados para vivir y explorar los desiertos. Todo, desde el desfile, los looks y su inspiración, rueda alrededor del “Salk Institute”, el laboratorio de San Diego dedicado a la investigación biomédica y considerado entre los mejores del mundo, como lo demuestran los seis premios Nobel ganados y la contribución ofrecida por sus científicos en el estudio de las vacunas contra el COVID. Pero el “Salk Institute” es también uno de los lugares más espectaculares de la costa oeste de los Estados Unidos. La estructura impactante de cemento y madera fue proyectada por el arquitecto Louis Kahn en 1963, y tiene su centro vital en la “plaza” central, donde se encuentra una fontana bautizada “el río de la vida” diseñada por el mexicano Luis Barragán, que en el día del solsticio de verano está perfectamente en línea con el punto en el cual el sol baja. Es justo en este lugar donde Ghesquiere eligió desfilar: cuenta de haber soñado por mucho tiempo llevar aquí su trabajo, y subraya así esa unión entre moda y ciencia que desde siempre profesa. Cuando finalmente lo logró, creó una colección que es una verdadera expresión del lugar y un homenaje para quien trabaja ahí. Huésped de honor el sol. “Aquí la luz cambia continuamente durante el día y quería crear unas piezas que reflejaran movimientos y resplandores”, afirmó el designer al final de la presentación. “Para lograrlo he trabajado sobre metales como el bronce, la plata y el oro, en una forma que nunca había hecho antes”, dijo. Estuvo tan convencido en su discurso, que para el show Ghesquiere quiso que desfilara también Lauren Wasser, modelo con prótesis de piernas revestidas de oro. Desde acá Nicolás volvió a interpretar las uniformes de los adoradores contemporáneos del sol, los surfistas, en los cuales se inspiran los sacos y los enterizos, para llegar a las amazonas nómades, con prendas drapeadas sobrepuestas y cinturones de cuero que marcan la silhouette. “Cómo los nómades que se mueven en la búsqueda constante de algo, así creo que hoy en día las personas van buscando una individualidad propia, una forma de expresarse. Nosotros los diseñadores proponemos, sugerimos, pero en la moda no existen más los ¨diktat¨. Es en virtud de esta libertad de hoy, expresarse se convierte en algo muy importante”, agregó el diseñador. En San Diego parecieron quedar muy lejos las polémicas de los meses pasados, cuando en pleno COVID muchos sostenían que estaba terminando el tiempo de los desfiles-espectáculos en lugares exóticos y lejanos. “Soy consciente de que el sistema moda puede intimidar, siendo tan enorme, pero creo que el deber de nosotros, los creativos es el de viajar para mostrar a cuantas más personas posible toda la belleza de nuestro trabajo”, aseguró Nicolás Ghesquiere, para quien esta tarea no tiene que ver solamente con la ropa. “Necesitamos un sueño, una utopía para oponer a la realidad distópica en la cual vivimos ya desde hace dos años: en este momento es esencial que el mensaje que dejemos sea de verdad optimista y positivo. La moda sirve también para esto”, concluyó el artista.

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