“ERA NUESTRO SUEÑO”

JULIETA DIAZ Y SU PADRE, JUNTOS Además de su papá, Ricardo Díaz Mourelle es un gran actor y ahora por primera vez van a compartir un escenario.

2022-08-03T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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REVELACIONES

Dos grandes actores y un plus: son padre e hija. Ella es Julieta Díaz (45) y él, Ricardo Díaz Mourelle (73), quien se lució en obras como “Sacco y Vanzetti”, “Fuenteovejuna”, además de en películas como “Diarios de Motocicleta” y “Nueve Reinas”; y en TV brilló en “Los Simuladores” y “Mujeres Asesinas”, por citar algunos éxitos. Con humor, a CARAS supo confesarle: “Ahora soy más conocido por ser el papá de Julieta Díaz, lo cual es un orgullo. Más que un orgullo, un verdadero honor. Soy muy fan de ella, creo que es una actriz con una gran capacidad para construir diferentes personajes”. Hoy al papá y a su hija los une un nuevo proyecto que los conecta sobre un escenario. Se trata de “El Oficio de Dar (Para no quedarnos con las manos vacías)”, un espectáculo poético-musical cuya idea original, libro y dirección es del propio Díaz Mourelle; los arreglos y la dirección musical son de Daniel Homer; en piano está Leandro Marquesano; y en percusión, Diego Gazzaniga. “¿Por qué se llama El Oficio de Dar? Porque somos lo que nos dieron. Porque somos lo que damos. El oficio de dar nos construyó. El oficio de dar de los poetas, de los músicos, nos enseñó también a dar, nos animó a escribir poemas y canciones, y a cantar”, explica Ricardo. Serán sólo ocho funciones (Miércoles de agosto y septiembre, a las 20 hs, en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación, avenida Corrientes al 1500), y el repertorio musical ofrece desde el “El Arriero” (Atahualpa Yupanqui) e “Inconsciente Colectivo” (Charly García); hasta “Luz de Río” (Julieta Díaz y Diego Presa); entre tantas otras canciones y poemas. “Este espectáculo nació hace muchos años. Me crié con mi padre actor, poeta y cantor. El me enseñó a leer y a interpretar un personaje, una historia. Tocando la guitarra y el bombo. Cantando canciones propias y ajenas. Entre muchas otras cosas, me enseñó eso de que la poesía no es de quien la escribe, sino de quien la necesita. Fue y es un Padre Maestro. El proceso creativo tiene un año y medio de trabajo conjunto. Papá me mandaba poemas y canciones para elegirlos juntos. Es nuestro sueño hecho realidad. Estamos felices y con muchas ganas de compartirlo con el público”, afirmó Julieta Díaz.

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