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Fortuna - 2021-04-06

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“Queremos vender más nafta, no más caro”

Reportaje

VICENTE IMPERI bien, pero por lo menos podemos hacernos cargo porque al ATP lo han suspendido hace unos meses, ya en noviembre u octubre no lo tuvimos más, y tuvimos que hacernos cargo de todo nosotros... Entonces, hoy con un nivel de actividad de un 80%, teniendo en cuenta lo grave de la situación, yo creo que tenemos que mirar el vaso lleno en ese caso. FORTUNA: ¿A qué atribuyen el repunte de su actividad? IMPERI: Yo lo atribuyo un poco a que se fueron abriendo las distintas actividades, la última que se abrió creo que fue la educación, y eso hizo que nosotros recuperáramos parte de lo perdido. Yo creo que también incide mucho que la gente utiliza más el auto con tal de no viajar en medios públicos, eso es importante también. Y un poco que la gente está cansada, vos sabés que después de lo que pasamos y estamos pasando, la gente sale, trata de salir, por más que no sea a trabajar, para distenderse un poco. No estamos tan mal acorde a cómo veníamos. FORTUNA: ¿Ustedes tienen alguna previsión en cuanto a si viene una segunda ola y se vuelve a cerrar la economía? IMPERI: No. Es una incertidumbre grande. En nuestra actividad, muchos quedaron golpeados. Con respecto a otras actividades, hay muchas empresas que se cayeron y no se levantan nunca más. Ojalá que no fuera así porque realmente si no tenemos una ayuda como deberíamos tener del Estado nacional, entonces los empresarios tendríamos una mochila pesada que no podríamos soportar FORTUNA: ¿Hubo muchas estaciones que cerraron y no abrieron más? IMPERI: No, gracias a Dios no. Nosotros, en el peor momento de la pandemia, utilizamos el 223 bis con el sindicato. Acordamos eso y un poco nos ayudó también para el tema de las cargas sociales de los empleados que no trabajaban. El 223 bis te exceptúa de pagar ciertas cargas sociales cuando estás dispensado, entonces eso fue también una ayuda. FORTUNA: O sea que, si viene una segunda ola y se cierra la economía, ustedes van a tener más herramientas para defenderse. IMPERI: Yo no sé. Personalmente no puedo anticipar lo que va a suceder. Solamente es una expresión de deseos y de fe que realmente no haya un brote así a nivel de lo que sucedió el año pasado porque vamos a estar complicados. FORTUNA: ¿Cómo afectó la pandemia la rentabilidad del sector? IMPERI: En la rentabilidad venimos con altibajos. Cuando yo arranqué con estación de servicio en el año 1987, hace 34 años, tenía una rentabilidad que no llegaba a un 5%. Te estoy hablando de la década del 80, la época de Alfonsín. Estábamos en un mercado regulado donde no se podían colocar ni bocas ni tocar el precio de surtidor. En ese momento nosotros teníamos un modelo de estación de servicio que es totalmente distinto a lo que es hoy. Hoy está mucho profesionalizado, requiere mucha más inversión... Tanto en la década del 80 como en la década del 90, los costos operativos de las estaciones de servicio eran muchísimo más bajos que los que tenemos hoy. Y cuando me refiero a costos operativos incluyo también los impuestos que todavía eran más bajos que actualmente. FORTUNA: ¿Cómo era entonces la carga impositiva? IMPERI: Te doy un ejemplo: yo en la década del 90 y en los 80, el diésel, el insumo fundamental del transporte en ese momento y hoy también lo sigue siendo, no tenía impuestos. Y el diésel valía 0,30 centavos de dólar. Sin impuestos internos, sin impuesto a la transferencia del combustible, al dióxido de carbono... Nada. Y la nafta valía un dólar. O sea, la relación era más o menos 3/1. Hoy tenés un 5% de diferencia, no mucho más, entre el diésel y la nafta. Eso porque el 40% del componente del precio de la nafta es todo impuesto y al diésel le han puesto el ITC, el dióxido carbono, y eso hace que el costo subiera y estamos hoy en una casi similitud de precio entre nafta y diésel. Eso por un lado. FORTUNA: ¿Y por otro? IMPERI: Había mucha estabilidad y hubo años en que el precio del combustible, aunque te parezca mentira, no se movía, no se tocó. Fue una época particular también porque allí arrancó la proliferación de estaciones de servicio. En gran parte, promovida por las petroleras y en otra parte, también por la falta de planificación de Secretaría de Energía porque fueron tantas las estaciones de servicio que se han construido que llegamos a 7.000, cuando hoy tenemos 4.800. A partir de 2001 comenzó la depuración de las estaciones de servicio y desde entonces más de 2.000 cerraron FORTUNA: Antes había estaciones de servicio en cualquier barrio de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy pasa que esos terrenos tienen más valor para emprendimientos inmobiliarios que para vender nafta. con cañerías de plástico también, y, a cada tantos metros, distintas bocas de derrame. Tenemos sensores para los gases... O sea, innumerables cosas que antes no teníamos. Me parece bien porque es todo para la seguridad y el cuidado del medio ambiente, pero todo eso requiere inversión. Por eso, para construir una estación de servicio chica necesitás no menos de 1.500.000 dólares oficiales. Y te estoy hablando de una estación standard, chica, mediana tal vez, no una estación grande. FORTUNA: ¿La mayoría de las estaciones son PyMEs? IMPERI: El promedio de estaciones de servicio por propietario no pasa de uno y medio, no llega a dos. Cuando en los distintos países de Sudamérica, o sin ir más lejos Estados Unidos o Europa, el promedio está entre diez, veinte o hasta cincuenta estaciones de servicio por corporación. Hoy la estación de servicio como arranqué yo, como una PyME familiar, hoy sigue siendo PyME familiar. Está muy atomizado el tema de las estaciones de servicio que están desarrolladas en el país. FORTUNA: ¿Inclusive las de bandera? ¿Las que venden de una marca determinada de combustible? IMPERI: No, no... El 99% de dueños de una estación de servicio es PyME, salvo aquellas que son subsidiarias directas de petroleras, como YPF, que

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