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Fortuna - 2021-08-06

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Sabores mexicanos sobre rieles

El Buen Comer

Como todo proyecto, pequeñas o grandes, este restaurante temático comenzó con una idea, un sueño. La concreción de esa ilusión hoy tiene nombre y es único en su género. La máxima particularidad de Train Bistró, más allá de su ambientación y puesta en escena casi cinematográfica, es que la comida no llega a las mesas en las bandejas de los mozos, sino que es servida por impactantes mini vagones de trenes. El viaje empezó hace muchos años, probablemente cuando a Car los Molina, -creador, emprendedor, especialista en tecnología y coleccionista aficionado de los trenes a escala- sus padres le regalaron su primer tren Marklin cuando apenas tenía 4 años de edad. Tiempo después, hace una década, la idea de crear este espacio se hizo más fuerte, más concreta y empezó a tomar forma en su mente. Molina es argentino pero está radicado en México desde hace tiempo y es allí donde, a fines de 2019, se decidió a darle forma al ambicioso proyecto que inauguró en febrero de 2021 y hoy es un éxito entre los habitantes del bullicioso DF. “Empecé a bajar a tierra mi idea de un restaurante con trenes y me di cuenta de que Train Bistró es un concepto nuevo, distinto. Es un restaurante experiencial. Existen en el mundo establecimientos gastronómicos que, por ejemplo, entregan bebidas en vagones, pero esto es muchísimo más. Es una propuesta 100% temática en un espacio inspirado en una estación de trenes de la Europa de los años 50, donde todo llega directamente desde la cocina hasta las mesas sobre trenes”, comenta su creador. Los trenes a los que hace referencia Molina son en escala y recorren un complejo y vistoso sistema de vías que cubren gran parte de los 650 metros cuadrados que ocupa Train Bistró en el Paseo Interlomas, un enorme Centro Comercial en una zona ABC1 del Estado de México. “Fue todo un desafío armar un circuito que requiere de 300 metros de vías y diseñar vagones que puedan llevar comida y bebida a las mesas a tiempo y sin que nada se derrame”, relata. El restaurante temático – apto para toda la familia - ofrece a sus comensales cuatro zonas diferentes: el restaurante en sí, una cafetería estilo francés, el shop o tienda donde los clientes pueden comprar souvenirs y juegos de inicio de ferromodelismo y un Kids Club, donde los chicos pueden jugar con trenes, además de disfrutar de otras atracciones. Molina es ferromodelista apasionado y emprendedor. Además es licenciado en Sistemas de profesión, trabaja como director de ventas de una multinacional del rubro y asume día a día la responsabilidad del correcto funcionamiento del complejo sistema computarizado que permite que las 12 locomotoras vayan y vengan con sus más de 30 vagones diseñados con doble piso. Su puesta a punto le llevó horas y horas de cálculos, pruebas y una instalación con 2 kilómetros de cableado. Pero las vías no fueron su único desafío. Cuando el sueño del restaurante de los trenes estaba concretándose, surgió la pandemia, amenazando el nacimiento del emprendimiento que requirió de una inversión aproximada de USD 400 mil. Las vueltas de la vida llevaron a Molina a seguir explorando su creatividad y encontrar otro camino. Rápidamente se dio cuenta de que el concepto se adaptaba perfectamente a la nueva normalidad. La comida llega a la mesa directo desde la cocina en un tren, sin intermediarios ni contactos y el diseño del salón y de sus mesas es el de both o camarotes antiguos que mantienen a cada grupo familiar separado, además de contar con protección de mamparas de acrílico. “Podemos calificarnos como el primer restaurante COVID free de todo México”, asegura su dueño. Aunque la puesta y el diseño de Train Bistró son sobresalientes e impactantes, sus platos no se quedan atrás. La propuesta completa de ambientación y gastronomía “casual gourmet” hacen que el restaurante sea un plan perfecto para grandes y chicos en cualquier momento del día. En Train Bistró se puede picar algo, almorzar, tomar el té o cenar. Sus puertas están abiertas todos los días desde el mediodía y hasta cuenta con un menú Kosher. Su menú es extenso. Incluye omelettes, sándwiches, diferentes tipos de papas, finger food, pizzas, hamburguesas y hot dogs. También hay postres y tragos. Entre sus platos más emblemáti cos se encuentran la hamburguesa Big Boy, que debe su nombre a una emblemática locomotora de Estados Unidos y lleva 200 gramos de carne de res, fondue de queso monterrey jack, cebolla caramelizada, pancetta crujiente, lechuga sangría, jitomate bola y mostaza casera; y la pizza Ludmila, en honor a una locomotora alemana y que combina los sabores de jitomate deshidratado, pesto de nuez, queso mozzarella y miel de balsámico. Además, en su café el preferido de los visitantes es el Pastel Andén del Cielo, una pieza de pastelería perfecta portuguesa, de hojaldre y crema pastelera, perfumada con vainilla

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