La inflación, ¿beneficia al gobierno?

El análisis de una pregunta que desvela a los analistas, que también dudan sobre si el atraso cambiario es funcional a los funcionarios de turno. El agujero de los gastos en turismo, que aumenta por la brecha.

JULIETA COLELLA*

2022-06-09T07:00:00.0000000Z

2022-06-09T07:00:00.0000000Z

Editorial Perfil

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Sumario

El análisis de una pregunta que desvela a los analistas, que también dudan sobre si el atraso cambiario es funcional a los funcionarios de turno. El agujero de los gastos en turismo, que aumenta por la brecha. La inflación e s buena o mala? ¿Atrasar el tipo de cambio es bueno o malo? Cualquier persona respondería que tanto la inflación como el atraso cambiario son fenómenos nocivos para la economía de un país. Sin embargo, algunos analistas económicos consideran que la elevada variación de precios y el atraso cambiario son funcionales al gobierno de turno por lo que un fuerte descenso de la inflación o una elevada tasa de devaluación podrían ser perjudiciales para la actual gestión política. A partir del último dato informado sobre recaudación a abril, publicado por el Ministerio de Economía, se conoció que la recaudación total, acumulada 12 meses, había experimentado un incremento interanual de 61,7%. Como la recaudación está valuada a precios corrientes, para conocer el resultado real es fundamental compararla con la inflación del período. En este caso, al igual que durante el último año, la recaudación total creció a una tasa superior, lo cual demuestra una expansión real. A partir de comparar la recaudación y la inflación a lo largo del tiempo, identificamos un marcado patrón de comportamiento. Durante 2015, la recaudación creció por arriba de la inflación. Al año siguiente, ocurrió al revés. La variación interanual de precios experimentó un salto inflacionario, en niveles en torno al 40,0% anual, cuando venía viajando a un ritmo inferior al 30,0%. Nuevamente, esta situación duró 12 meses consecutivos. Durante 2017, los niveles de inflación descendieron a la zona del 25,0% y la recaudación tomó fuerza, llegando a superar a la inflación en más de 10 puntos porcentuales. Pasado el primer trimestre de 2018, la tendencia volvió a cambiar, esta vez con la diferencia de sostenerse por un período mayor. La recaudación creció por debajo de la inflación hasta mayo 2021, mes en el cual logró crecer a una tasa de 52,8% frente a una inflación anual de 48,5%. La pregunta obligada: ¿volverá a cambiar la tendencia? La segunda pregunta obligada sería si ese cambio de tendencia, si se produce, va a repetirse durante los próximos 12 meses. En conclusión, cuando hay un aumento de la inflación, la recaudación total cae. Por lo tanto, se echaría por tierra la teoría de aquellos analistas que consideran que la inflación es funcional al gobierno. Para los próximos meses, considerando que vamos a experimentar tasas de inflación superiores al 60,0%, se complicarían las cuentas públicas del Estado ya que la recaudación caería y al oficialismo le costaría cada vez más financiarse a través del mercado. A raíz de esto último se encendieron las alarmas porque el gobierno tuvo que volver a recurrir a la emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal. Si bien no emitió una cantidad alarmante, es un dato para prestar atención y seguir de cerca. De todas formas, a pesar de que la recaudación total a mayo podría crecer por debajo de la inflación, hay algunos rubros que podrían mostrar un buen desempeño. Es el caso, por ejemplo, de la recaudación por los derechos de exportación porque consideramos que habrá más liquidaciones de soja ya que durante el mes de abril, por cuestiones coyunturales, no hubo grandes liquidaciones, lo que dejó como resultado que los derechos de exportación solo crecieran un 21,9%. Al margen de lo que ocurra con las exportaciones, los impuestos ligados a lo patrimonial, como el Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales, presentan vencimientos importantes durante los próximos meses por lo que también podrían ser partidas que crezcan por arriba de la inflación. Seguramente los tributos más ligados al consumo, como el IVA Consumo o el Impuesto a los Débitos y Créditos, sean los que tengan mayor incidencia negativa en la recaudación total y los más golpeados en este escenario recesivo de alta inflación. Este escenario de alta inflación, caída de la recaudación y desfinanciamiento del Estado a través del sector privado seguramente traerá aparejado un aumento de las cotizaciones de los dólares alternativos, en especial del dólar informal, ya que es el que suele reaccionar de forma más rápida a estos cambios de rumbo o tendencias. DÓLAR Y TURISMO. Con respecto al dólar, el valor del dólar oficial y las brechas cambiarias también repercuten, entre otras partidas, en el turismo internacional. Históricamente, el turismo emisivo (argentinos que viajan al exterior) ha superado al turismo receptivo (extranjeros que visitan Argentina). Una de las principales consecuencias que se desprende de esa diferencia es que los dólares que ingresan a nuestro país por la partida de turismo no logran compensar a los que salen, ocasionando un déficit muy importante en la balanza de dólares. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos publicó información sobre el turismo internacional a marzo de este año. Si analizamos lo que ocurrió durante el primer trimestre del año encontramos que 501.800 argentinos fueron los que viajaron al exterior durante el período, implicando un crecimiento respecto al mismo trimestre del año anterior de 195,4% PRECIOS. Recordemos que todavía la base de comparación interanual sigue siendo baja ya que, durante comienzos de 2021, la pandemia continuaba golpeando el turismo internacional en gran parte de los países del mundo. Con respecto al turismo receptivo, durante los primeros 3 meses del año la Argentina recibió 322.700 turistas extranjeros, mostrando un crecimiento interanual de 610,8%. Si bien el turismo receptivo crece a una tasa ampliamente superior, estos números significaron un déficit de turistas extranjeros de 179.100 personas. Por su parte, en lo que respecta a los últimos 12 meses, 970.200 argentinos fueron los que viajaron al exterior, representando un incremento interanual de 239,6%, mientras que 488.600 fueron los turistas extranjeros que arribaron a nuestro país creciendo a un ritmo de 511,5%. Al igual que desde la óptica trimestral, el turismo receptivo avanza a una tasa superior; de todas formas, lejos está la posibilidad de que consiga superar a la cantidad de argentinos que salen del país. En el último año, el déficit de turistas fue de 481.600 personas. Suponiendo que la cantidad de argentinos que viajan al exterior se mantenga igual, para que ambas partidas se igualen, la cantidad de turistas que vienen a la Argentina debería duplicarse. Analizando los datos trimestrales y anuales llegamos a la conclusión de que, durante los primeros 3 meses del año, viajó el equivalente al 51,7% de todo el turismo emisivo de los últimos 12 meses. Por el lado del turismo receptivo, el 66,0% de todos los extranjeros que visitaron Argentina en el último año se concentró en el primer trimestre de este año. Durante los últimos 12 meses, el gasto en viajes y otros conceptos en el exterior con tarjeta de crédito fue u$s 3.189 millones. Si lo dividimos por la cantidad de argentinos que viajaron al exterior durante igual período descubrimos que el gasto per cápita de los argentinos fuera del país fue u$s 3.287. Durante 2017 y 2018, el gasto per cápita promedió los u$s 2.300, mientras que, durante los años 2019 y 2020, descendió a u$s 1.700. Sin embargo, a lo largo de 2021, el gasto promedio per cápita ascendió a u$s 4.500. Como contrapartida, el Banco Central informa lo que pagan con tarjeta los turistas que visitan Argentina. Durante el último año, el gasto de los turistas extranjeros acumuló u$s 233 millones, lo cual implica un gasto per cápita de u$s 477. Durante 2017 y 2018, el gasto per cápita promedió los u$s 745, mientras que, durante 2019 y 2020, descendió a u$s 660. Sin embargo, a lo largo de 2021, el gasto promedio per cápita ascendió a u$s 1.700. RESERVAS. La situación de las reservas del BCRA es crítica desde hace mucho tiempo. Las reservas netas son negativas y, a pesar de los pedidos del FMI y de los precios records de las materias primas que el país exporta, no logran incrementarlas. Este escenario resulta una amenaza constante para los importadores ya que conviven con la incertidumbre permanente de que las importaciones podrían ser restringidas. Al margen de lo que ocurra con el comercio internacional, el turismo es una partida a través de la cual son más los dólares que se van que los que ingresan al país, situación que, mientras las brechas cambiarias permanezcan tan elevadas, está lejos de revertirse. Mientras la cotización de los dólares alternativos sea ampliamente superior a la cotización del dólar oficial será incentivo suficiente para que los argentinos gasten con tarjeta de crédito en el exterior y no recurran al dólar billete. Por el contrario, mayor será el incentivo para que los turistas realicen gastos en efectivo ya que tienen la posibilidad de cambiar sus divisas a un valor mayor en el mercado informal o alternativo. Los datos informados son los gastos realizados con tarjeta de crédito ya que es muy difícil, prácticamente imposible, tener un dato cierto del gasto realizado en efectivo.

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