Un negocio pensado para los usados

El CEO de Kavak en Sudamérica Hispanohablante analiza el recorrido la compañía desde su surgimiento en 2016. Oportunidades y barreras de un mercado volátil e inflacionario.

ROCíO BRAVO

2022-11-15T08:00:00.0000000Z

2022-11-15T08:00:00.0000000Z

Editorial Perfil

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Negocios

En Argentina durante el trimestre de julio a septiembre de 2022 se registraron 537.757 ventas de autos nuevos y usados. El 79% de estas transacciones corresponden al mercado de autos usados, que acumuló 426.751 operaciones, un 6% más que el anterior trimestre entre abril y junio de 2022, que registró 402.866 operaciones. Teniendo en cuenta la magnitud del mercado de autos usados, y que casi el 90% de las operaciones de ese mercado se dan entre particulares, Kavak desembarcó en el país en 2020 con la misión de revolucionar la experiencia de compra y venta en este sector y brindar una solución a todos los puntos de dolor que tiene el proceso. Apalancada en la tecnología que vienen desarrollando, la empresa ha logrado exportar su modelo y llevarlo a distintos lugares del mundo. Hoy opera en los mercados más importantes de Latinoamérica: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, -cubriendo casi el 80% del mercado de autos usados de la región- y recientemente inauguró sedes en Turquía y en Medio Oriente (Emiratos Árabes Unidos, Omán y Arabia Saudita) estableciendo la operación de autos seminuevos más grande en la región del Golfo, con un equipo de más de mil empleados. La empresa brinda una plataforma online pero cuenta también con locales físicos. Por un lado, ofrece para quien vende un auto el servicio de cotización online y oferta de compra inmediata. Por otro, para quien compra, la posibilidad de elegirlo online, comprarlo con un solo clic, recibirlo a domicilio, contar con un período de prueba de siete días o 300 kilómetros, garantía mecánica y reembolso 100% sin preguntas en caso no estar conforme con el auto durante el período de prueba. “Lo que se propuso la compañía cuando nació hace seis años ue cambiar la experiencia de quienes compran y venden un auto usado”, dice a Fortuna Jaime Macaya, CEO en Sudamérica Hispanohablante para la compañía. Una experiencia, dice, “que en todos los países del mundo está llena de miedos, frustraciones, incertidumbre y la posibilidad de comprarte un problema muy grande”. Kavak nació en 2016 en México, pero en 2020 se fusionó con Checkars, el primer e-commerce argentino de compra y venta de autos usados co-fundado en 2018 por Macaya y Juan Cruz de la Rúa. Jaime fue CEO de Argentina desde entonces hasta que en 2021 pasó a liderar el desarrollo en Chile, Colombia, Perú y Argentina, mientras que Juan Cruz es el encargado de que la compañía se posicione en Turquía, tercer mercado automotor del mundo. En el camino, cuenta el CEO, “descubrimos que había otro problema: el acceso al financiamiento. Algo que en el segmento de los usados era una limitante”. En el tercer trimestre del año, la proporción de operaciones financiadas de vehículos usados en el mercado de Argentina fue del 5,7%. Esto representó unas 24.353 unidades sobre el total de operaciones registradas. Y en ese mismo período, Kavak financió en promedio el 16% de sus operaciones, triplicando la penetración de la financiación del mercado. Sin embargo, tiene el objetivo de alcanzar una penetración similar a la que existe en el mercado de autos 0Km, que ronda históricamente entre el 35% y el 40% de operaciones con financiamiento. La pandemia generó en la compañía una situación de “viento a favor”. En un contexto de opciones de movilidad reducidas, las personas necesitaron salir a comprar vehículos. Y ante el quiebre de la cadena de producción de cero kilómetros, hubo una puesta en valor del usado muy grande. A su vez, hubo un aumento de la demanda de la compra de autos online. “Esta situación generó que entre 2020 y 2021 tengamos una acelerada enorme”, expresa Macaya. Kavak logró convertirse así en el primer unicornio de México y en el segundo emprendimiento más valioso de la región, detrás de la fintech brasileña Nubank. Esta valuación sin precedentes, le permitiría luego concretar los planes de expansión que hoy son una realidad. Según datos compartidos por Macaya, en Latinoamérica el 80% de las transacciones de autos usados se dan entre particulares basado en el modelo de clasificados online. “Y suele ser un momento muy estresante, con riesgos y que genera desconfianza”, describe. Luego están las agencias de venta de autos usados, con menor oferta de vehículos y las cuales también muchas veces generan desconfianza. Frente a ello, la propuesta de Kavak se posiciona como una de un valor para los usuarios y eso ha hecho que crezca la operación en todos los mercados donde tiene presencia. “La compañía pasó de ser una startup innovadora que llamaba un poco la atención a que cada vez más gente sepa lo que es Kavak y con una posición de liderazgo que hace dos años no teníamos”, se entusiasma el ejecutivo. “Eso tiene que ver con las experiencias que brindamos y el boca en boca que es lo más potente. Medimos los índices de satisfacción de los que nos compran y venden y los que no lo hacen para seguir mejorando”. “Hemos crecido mucho en Argentina, hoy somos más de mil personas cuando éramos 40 hace dos años”, dice el CEO. “En cuanto a perfiles para nosotros son muy importantes, no tanto las habilidades técnicas, sino la capacidad de adaptación y reinvención. Una compañía tradicional crece en un buen escenario un 5% anual y nosotros estuvimos creciendo por cinco, año contra año. Sumado a ello, nuestra forma de operar cambia mes a mes”. En términos de barreras, Macaya menciona a la burocracia en los trámites como la principal. “Cada vez que alguien compra un auto usado el costo de transferirlo, lo que se le paga al registro automotor, es aproximadamente un 6.5%. Es el país donde más se paga, le sigue Brasil con el 1%. Esto le pone un freno a la liquidez que tiene este mercado”. Pero los costos no son solo monetarios, aclara. “Sería mejor un modelo de transferencias digitales como existe en otros países. Sin embargo, el modelo de registros automotores es una tradición de muchos años que no ha cambiado y es necesario que sí lo haga”, opina. Luego, hace referencia a la dificultad del acceso al financiamiento, variable que en otros países de la región también es diferente. “Con la tasa de inflación que tiene Argentina y salarios que no acompañan esa suba, para el usuario es complejo acceder a un usado”. De cara al futuro, la empresa tiene planes de seguir invirtiendo fuertemente en el desarrollo de tecnología y en opciones de acceso al financiamiento ya sea a partir de capital propio o de bancos. “Queremos proveer más accesibilidad a los usuarios, que más gente pueda acceder a su auto”, dice Macaya. Hoy es la experiencia del cliente lo que le saca en sueño al CEO de la empresa. “Lo que nos hace crecer es resolver la experiencia de compra que siempre ha estado rota en el sector de ventas de autos usados”, asegura. “Hoy brindamos una muy buena experiencia, pero siempre puede ser mejor. Está todo por hacerse”, concluye.

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