Croacia, perla del Adriático En el puerto de Hvar se alinean los yates de lujo.ya desde tiempos remotos, la i

Este atractivo país de Europa Oriental, con miles de islas desperdigadas por el mar, es mucho más que bellas playas. Aquí, siete lugares imperdibles

2022-08-06T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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Turismo

Croacia Croacia tiene mucho más que ofrecer que solo playa y mar. La naturaleza es variada y uno puede mantenerse alejado de las masas. A continuación, siete consejos para viajar por el país balcánico. Gorski Kotar: la región montañosa de Gorski Kotar en el noroeste de Croacia es una de las últimas áreas silvestres de Europa. Aquí los osos pardos, los lobos y los linces disfrutan de tranquilidad. Para mantenerlo así, se ha dispuesto de un turismo poco agresivo. En el área protegida del Parque Nacional de Risnjak, los visitantes no deben abandonar los senderos o pueden seguir la ruda de bicicletas de montaña. Unos 600 osos vagan por la región montañosa, pero es poco probable encontrar uno por casualidad. Parenzana: una línea de ferrocarril atraviesa el interior. Un desvío al pueblo de artistas de Groznjan es todo un reto. En el lugar donde desde el año 1902 a 935 el ferrocarril de Parenzana se abría paso a duras penas por las verdes colinas del interior hasta la costa, hoy los ciclistas disfrutan de su recorrido. La antigua línea ferroviaria de Trieste a Porec se ha convertido en uno de las más bellas rutas para bicicletas de Croacia. Son 78 kilómetros que atraviesan la península de Istria, pasando por pueblos medievales de montaña, paisajes toscanos, tabernas rústicas y antiguas estaciones de tren imperiales. Parque Nacional Krka: bañarse en las cascadas de Winnetou. Algunas de las populares películas basadas en los libros del escritor alemán Karl May sobre indios y vaqueros, con personajes como Winnetou y Old Shatterhand, se rodaron en este parque nacional. El sonido de cine es proporcionado ahora por el murmullo de los ríos Krka y Cikola en muchos lugares del parque nacional. Tranquilo en el mirador situado en lo alto de la cascada Roski Slap y atronador en la de Skradinski Bus, de 45 metros de altura y con 17 caídas de agua, que la convierten en la estrella entre las siete cascadas del parque. Caza de trufas en el Valle de Mirna: un kilo de la noble trufa blanca está disponible desde unos 1.000 euros. El precio tiene sus razones: en pri mer lugar, este tipo de trufa no puede ser cultivada, y en segundo, crece exclusivamente en dos lugares del mundo, en el norte de Italia y en Croacia. Los ejemplares excepcionales son a menudo olfateados por las sensibles narices de los perros alrededor de Motovun en el tranquilo valle de Mirna. El bosque de la pequeña ciudad es uno de los tres últimos bosques ribereños mediterráneos de Europa y está bajo protección. Aquellos que quieran probar suerte con los tubérculos pueden acompañar al bosque a los cazadores de trufas autorizados. La famosa Isla de Hvar: una excursión a un pueblo deshabitado de montaña. En el puerto de Hvar se alinean los yates de lujo. Ya desde la Antigüedad, la isla dálmata ha tenido una importancia estratégica para los marineros, lo que trajo poder y riqueza. Pero la isla también tiene otro lado. A unos doce kilómetros del casco antiguo, sobre la bahía de Milna, se encuentra el pueblo deshabitado de montaña Malo Grablje. Durante mucho tiempo, las familias vivieron allí en las montañas cultivando lavanda y vino, pero en el siglo XIX, los incendios destruyeron las plantas y las plagas destruyeron las vides. La base de la economía se rompió y 180 personas se trasladaron a la costa, donde era más fácil ganar dinero con el turismo. Las casas de piedra, la iglesia y el molino de aceite están abandonados. Las escaleras no llevan a ninguna parte. Un lugar de retiro y desconexión. Vía Adriática: senderismo con vistas al mar, de esto se trata el último sendero croata de larga distancia Vía Adriática, que va desde Istria en el norte hasta el centro turístico de Dubrovnik en el sur por la costa. Hasta ahora, solo un puñado de excursionistas han cubierto toda la ruta de 1.100 kilómetros. Los que quieran seguirlos necesitan 50 días. La mayoría de los excursionistas optan por etapas individuales y más cortas con un guía que conoce la zona. Hay pocas cabañas a lo largo del camino. Por lo tanto, es aconsejable llevar su propia comida o planear pasar la noche en un pueblo cercano. Una noche en el faro: guardianes de la torre y leyendas La costa de Croacia mide más de 6.000 kilómetros. Para que los marineros y pescadores pudieran encontrar el camino seguro al puerto entre las rocas y los arrecifes se construyeron numerosos faros.

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