SALUD.

La semana mundial de esta práctica, fundamental para el bebé y su mamá, se celebra cada año del 1 al 7 de agosto con el fin de fortalecer las medidas de protección, promoción y apoyo a este derecho

2022-08-06T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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Salud

Lactancia materna 1. ¿Cuáles son los beneficios para el bebé y para la madre? Es el mejor alimento que se puede dar a un bebé recién nacido y hasta los 6 meses de vida de modo exclusivo. A partir de que se inicia la alimentación complementaria, se recomienda seguir hasta los 2 años, como mínimo, acompañada adecuadamente con otros alimentos. Protege al bebé de infecciones como gastroenteritis, infecciones de las vías respiratorias, otitis, infecciones urinarias y otras, sobre todo las inmunitarias. También está demostrado que protege frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Pero, además, tiene efectos beneficiosos para el organismo de la madre. Hace que la recuperación después del parto sea más rápida e incluso está demostrado que reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario. Toda madre está capacitada para amamantar a su bebé y aunque, al principio puede suponer un esfuerzo y plantear muchas dudas, es recomendable contar con un buen asesoramiento, mucha paciencia y práctica. 2. ¿Qué relación existe entre lactancia materna y microbiota? Muchos de los beneficios de la leche materna sobre la salud del bebé están relacionados con las bacterias y con los oligosacáridos (hidratos de carbono) que contiene. Funcionan como prebióticos y contribuyen a que se establezca una microbiota saludable. El beneficio de la lactancia se encuentra en la transferencia de microorganismos de la leche materna al intestino del niño. Las bacterias de la madre empiezan a colonizar el intestino del bebé durante el parto y continúan a lo largo del periodo de lactancia. Se sabe que estos microbios heredados desempeñan un papel clave en la salud del bebé, ya que enseñan al inmaduro sistema inmunitario a distinguir a sus aliados bacterianos de sus enemigos. Los niños que continúan con la lactancia materna tras haber comenzado a consumir alimentos sólidos se benefician de esta complementariedad, desarrollando un mayor número de bacterias beneficiosas. 3.¿Se puede ya decir que la LM está instalada en la sociedad y no es necesario “discutir” el tema? Esto es una creencia falsa, ya que son muchas las madres que aún no tienen un buen acompañamiento para lograr una lactancia exitosa. Los primeros días y semanas son claves, implican un “trabajo” de parte del binomio madrehijo/a, pero también es necesario un acompañamiento, una red de contención que facilite y apoye este momento. Es importante que desde el momento mismo del nacimiento se facilite a las madres la lactancia y eso implica a los profesionales de la salud, médicos/ as, enfermeros/as, obstétricas, puericultoras. Y, por supuesto, las instituciones. Si el bebé y la madre están sanos, se debe colocar al recién nacido en el pecho de su madre hasta que haga la primera toma. Las 2 primeras horas son claves ya que el recién nacido tiene un reflejo de succión muy fuerte. 4. ¿Hasta cuándo se recomienda? Como hemos dicho, la OMS la recomienda hasta los 2 años, complementando con otros alimentos. La decisión de “destetar”, al igual que el inicio de la LM, es un proceso que no se realiza de un día para el otro. Teniendo en cuenta esto, el cuerpo dejará de producir naturalmente la leche, en forma progresiva. Tanto para la madre como para el niño se trata de aprender a vincularse desde otro lugar. La presencia de un tercero es importante para acompañar, sostener, contener y fortalecer, en este momento, también. 5. ¿Cuáles son los consejos básicos a la hora de amamantar? Es importante tener en cuenta lo siguiente: Ofrecer el pecho a demanda. Un recién nacido puede hacer entre 8 y 12 tomas al día, pero pueden ser más. Durante la toma, la composición de la leche varía, siendo más grasa al final, por lo cual se recomienda que el bebé vacíe un pecho por completo antes de ofrecerle el otro, ya que de lo contrario podría no alimentarse bien y le puede dar gases. Comprobar que la prendida y la succión sean correctas para evitar grietas en los pezones. Evitar el uso de chupetes hasta que la lactancia esté correctamente establecida. Al menos las primeras 4 o 6 semanas no se deberían ofrecer chupetes ni tetinas. No se recomienda el uso de pezoneras de manera continuada. Si se necesita ayuda, pedir asesoramiento a una puericultora o grupo de apoyo a la lactancia. No hay que preocuparse de si el bebé se está alimentando correctamente, siempre que aumente de peso, moje al menos 5 pañales en 24 horas y realice deposiciones (las deposiciones son muy variables y puede ser normal que haga 1 cada 48 horas o 6 o 7 al día). 6. ¿Solo se trata de nutrición? No. La prioridad para la dupla mamábebé es la lactancia. Y la lactancia no solo es nutrición, alimento, sino que tiene un papel fundamental en el desarrollo físico, emocional y psicológico del bebé. Por eso es muy importante el contacto piel a piel, el sostén y ofrecerle al niño un contexto lo más parecido posible al mundo intrauterino. Como también es importante garantizar la seguridad emocional de la madre. 7. ¿Qué otros beneficios aporta? La leche materna tiene varios aspectos fundamentales para el crecimiento saludable de los bebés. Aporta toda la energía y los nutrientes de alta calidad que necesita el bebé y además es inocua y contiene anticuerpos que protege al lactante de enfermedades infecciosas (otitis, gripe, diarrea, neumonía) y crónicas (asma, diabetes, caries). A su vez, favorece el contacto temprano piel con piel, promueve el desarrollo sensorial y cognitivo. También reduce 36% el riesgo de muerte súbita, es de fácil digestión y evita el estreñimiento. Otro de los beneficios es que la leche materna está disponible siempre y, a largo plazo, está comprobado que los adultos que de pequeños tuvieron lactancia materna suelen tener una tensión arterial más baja, menos colesterol y menores tasas de sobrepeso, obesidad y diabetes de tipo 2. Además, la lactancia reduce el cáncer de mama y ovario de las madres; y ayuda a recuperar más rápidamente el peso anterior al embarazo.

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