Vivir el río

Garibaldi. Av. Rafael Obligado 4899, Costanera Norte. 11 2354272. Restaurante, de martes a domingos, de 11 a 00 hs. Bar, martes a domingos de 18 a 2. Precio promedio: $ 2.500.

2022-01-15T08:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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RESTAURANTES

La paradoja porteña por excelencia, la que retrata como ninguna la neurosis que nos caracteriza, es que la ciudad le da la espalda al río. Cualquier excepción a esta regla siempre es bienvenida, y por eso celebramos la apertura de Garibaldi. Está a un paso del Aeroparque pero no es visible desde afuera. Eso es porque el salón está al final del muelle que lo contiene, es decir que “entra” en el río, permitiendo una auténtica experiencia inmersiva. Lo recomendable para apreciar el entorno es ir durante el día o, si va de noche, llegar por lo menos al atardecer. En la entrada está el bar, con una propuesta de coctelería de autor donde predominan los aperitivos, los almíbares, y los sabores frutales. El trago de la casa, el Garibaldi, tiene Campari, Aperol, jugo de naranja y almíbar de maracuyá, ideal como aperitivo. Otros cócteles que llaman la atención de la carta son el Mosqueta, con vodka, sandía, mermelada de rosa mosqueta, y jugo de pomelo; y el Ponche, con ron añejo, ananá, almíbar de flores y jugo de pomelo. También hay una buena variedad de vinos blancos, rosados y espumantes bien refrescantes. La cocina tiene una buena oferta de productos marítimos sobre todo en entradas como el ceviche de mero, el gravlax de salmón, las navajas con aderezo de lima, naranja y eneldo, y los langostinos en salsa de ostras. A la hora de los principales la brújula gira completamente hacia sabores de influencia mediterránea. Ensaladas como la Lourdes, con mix de hojas verdes, yogurt griego, arándanos, frutos secos y tomates confitados; rissotto de hongos; pastas como los cappeletis rellenos de pesca blanca con espinacas y tomates; y carnes premium como el waygu y el t-bone. Las materias primas son de calidad y la elaboración, con pocos contrapuntos de acidez y picante, responde a las exigencias del paladar local. Entre los postres, hay crumble de manzana con mascarpone, mousse de chocolate con manjar de coco, tiramisú y brownie. Esté atento a los sets de música con DJ’s invitados: mirar el horizonte cóctel en mano es un sueño posible en plena ciudad de Buenos Aires. ●

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