ERRORES DE DIAGNÓSTICO

Por FEDERICO P. VACALEBRE * * PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DEL CEMA

2022-01-15T08:00:00.0000000Z

2022-01-15T08:00:00.0000000Z

Editorial Perfil

https://kioscoperfil.pressreader.com/article/282123524871893

ECONOMÍA

Cerramos el 2021 y comenzamos el 2022, observando datos de la economía que, por más que sea un rebote, entusiasman. Por una parte, el relevamiento del Ministerio de Trabajo dio a conocer que, en octubre, el empleo registrado se recuperó 0,3%, respecto al mes anterior. De dicho relevamiento se desprende que se habría superado el nivel de ocupación total previo a la pandemia (febrero 2020) en casi un 2%. ¿Cómo? Esencialmente, fue gracias a los denominados “independientes”. En noviembre, la actividad industrial trepo un 4,8%, respecto al mes anterior. Asimismo, la variación interanual de esta variable fue del 10,1% y el incremento respecto a los niveles previos a la pandemia se ubica en un 9,5%. La construcción tuvo una discreta mejora del 0,4%. Aunque allí los puestos de trabajo subieron un 19,3%, respecto a octubre de 2020, pero siguen estando 5,3% por debajo al mismo mes de 2019. También ARBA finalizo el año informando que en 2021 la recaudación fue de $791.479 millones: un 70% más que el año anterior (+17% en términos reales). ¿Este rebote en términos de actividad se podrá sostener durante 2022? Estará relacionado con la velocidad del ajuste fiscal. Algo que está retrasando un virtual acuerdo con el FMI. El mercado de los bonos refleja las dificultades del país como también lo hace un cada vez más alto riesgo país y un dólar blue en alza. ¿Por qué aún no se llega al acuerdo? En pocas palabras, por un diagnóstico erróneo de los problemas macroeconómicos del país. Bajar el gasto público para corregir el desequilibrio fiscal va a ser, en lo inmediato, recesivo y detendría el actual proceso. Pero a la vez, es trascendental hacerlo si se quiere una recuperación robusta y sostenible en el tiempo. La idea de que el gasto es lo que genera el crecimiento es el punto de conflicto central con el FMI, ya que equilibrar las finanzas públicas sin bajar el gasto público implica aumentar la ya alta presión tributaria.

es-ar