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Parabrisas - 2021-09-09

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Los taxis amarillos

CLÁSICO / CHECKER

Por Gustavo Piersanti

Morris Markin, un sastre de la ciudad estadounidense de Chicago que había nacido en Rusia en 1893, impensadamente se convirtió en el propietario de una fábrica de carrocerías de automóviles en Joliet, Illinois, cuando su dueño no pudo devolverle un préstamo que éste le había facilitado. Esta fábrica producía carrocerías para la firma Commonwealth Motors, que vendía autos bajo la marca Mogul a diferentes empresas de taxis. Checker Taxi Cab, una empresa particular de taxis de Chicago, realizó para ese entonces un importante pedido de automóviles Mogul a la Commonwealth Motors, que se encontraba al borde de la quiebra. Para poder cumplir con el pedido de Checker Taxi, Markin decidió la fusión de su empresa con Commonwealth, dando origen a Checker Cab Manufacturing Company, que nada tenía que ver con la compañía de taxis. Sin embargo, en 1924 Markin comenzó a comprar autos de Checker Taxi Cab, y a finales de 1937 ya había tomado pleno control de la empresa de taxis. En 1929 también adquirió la Yellow Cab of Chicago y la Parmalee Transportation Company. A comienzos de la década del treinta, Checker lanzaba el Model M, un lujoso auto para taxi que contaba con el primer taxímetro eléctrico desarrollado por la propia Checker y la Pittsburgh Taximeter Company. Pero, a la vez, jugaba un papel significativo al producir carrocerías de camión para Hudson y REO, y camiones Ford completos para el transporte de taxis. En 1939 llegó el turno del exótico Model A, distinguible por sus faros delanteros que seguían el formato vertical de los de su antecesor, al igual que las cuatro puertas tipo suicida. Sin embargo, lo más novedoso era el techo, cuya parte posterior podía abrirse. Una revolución en el negocio Markin apostó muy fuerte al negocio de los taxis y no solo con dinero, sino también con estrategias arriesgadas: fue la primera empresa de su rubro que contrató afroamericanos para manejar las unidades, y la primera en exigir que los conductores recogieran todo tipo de pasajeros, no solamente blancos. También dotó a sus choferes de un coqueto uniforme. Rápidamente, General Motors Corporation puso su atención en ese interesante negocio, e intentó adquirir la Checker Taxi Cab. Markin rechazó la oferta, lo que provocó que GM saliera a comprar una de las dos empresas más fuertes del momento, entrando en el negocio con el nombre de Terminal Taxi Cab para aplastar a la competencia. Surgió entonces una guerra de tarifas tan grande, que el propio alcalde de Nueva York, Jimmy Walker, creó una comisión denominada New York Taxi Cab Commission, que impuso, entre otras cosas, que todos los taxis de Nueva York tenían que ser fabricados expresamente con la finalidad de realizar el servicio de taxi, en lugar de ser autos particulares reconvertidos. Markin vendió Checker Taxi Cab, pero la recuperó en 1936. En 1940, Parmalee, que por aquel entonces aglutinaba los taxis amarillos y la Checker Cab, se convirtió en la empresa de taxis más grande de los Estados Unidos. También para particulares Los ingresos de la empresa eran muy importantes, por lo que pronto decidió entrar en el negocio de los autos de calle en 1958. Al año siguiente, el vehículo estaba listo; se trataba de una derivación del taxi A9, al que se lo denominó A10 Superba. Ese mismo 1959 marcó el inició de la comercialización, que se realizó progresivamente y por regiones, empezando por Nueva York y Nueva Inglaterra. A nivel nacional, la introducción del Superba se realizó en el Chicago Auto Show que se celebró el 8 de febrero de 1960; la oferta contaba con una silueta sedán y otra rural o Station Wagon. Durante esos primeros años, la red de distribuidores fue creciendo progresivamente. En 1961 se produjo el reemplazo del Superba por el Marathon, que resultaría el modelo más conocido y longevo de la historia de la marca. Estéticamente casi no había modificaciones entre ambos modelos; solo la parrilla era diferente. En cuanto a la mecánica, el nuevo Marathon estaba impulsado por un motor Continental de seis cilindros en línea y 3.707 cm³ con 80 CV para el sedán y 122 para la rural. En 1963, ambas siluetas recibieron más potencia ‒141 caballos‒, mientras que las luces de giro delanteras pasaron a ser ámbar en vez de blancas. En 1965, los motores Continental fueron reemplazados por los Chevrolet 250 (seis cilindros en línea con 145 ó 155 CV) y un V8 de bloque chico (4,6 litros), de 195 caballos. Las campañas de marketing de Checker se basaban en la durabilidad y el estilo atemporal del auto, y además la marca garantizaba sus vehículos por 200.000 millas (aproximadamente 320.000 kilómetros), mientras que la mayoría de los fabricantes estadounidenses se rehusaban a dar garantía de sus productos por distancia recorrida. A finales de los sesenta, Checker presentó una versión especialmente ideada para el traslado de pasajeros en los aeropuertos: se trataba del Aerobus, una rural con carrocería extendida de seis u ocho puertas y capacidad para nueve o doce pasajeros, respectivamente. A través de los años, los Marathon fueron recibiendo mejoras tanto en la mecánica como en el habitáculo. Las últimas unidades (1980-1982) montaron motores Diesel Oldsmobile de 5,7 litros con 105 ó 125 CV. Persecución En 1964, el Estado de Nueva York, seguramente presionado por las tres grandes de Detroit, persiguió a Markin y a su empresa Checker por monopolio, alegando que controlaba tanto el servicio de taxis como la fabricación de vehículos con esa finalidad, favoreciéndose a sí mismo con pedidos. Esto permitió a los conductores de Checker empezar a comprar taxis de marcas diferentes. En 1977, siete años después de la muerte de Morris Markin, Ed Cole, el presidente jubilado de General Motors, compró Checker con la intención de revivir dicha empresa y desarrollar un nuevo Checker. El plan de Cole consistía en comprar autos Volkswagen a medio terminar en la nueva fábrica VW en Westmoreland, Pensilvania. Los autos serían trasladados a la fábrica Checker Motors en Kalamazoo para ser cortados a la mitad, e insertar una sección en el medio, alargando el vehículo para configurarlo como taxi. Al poco tiempo, Cole murió al estrellarse su avión cerca de Kalamazoo, y el proyecto quedó en la nada. El último Checker Marathon salió de la línea de montaje el 12 de julio de 1982, después de que los familiares de Markin decidieran alejarse del rubro. En 1989, Checker Motors y Checker Holding Company realizaron una adquisición inversa con la Internacional Controls, y modificaron el nombre de la empresa por el de CRA Holding. En 1995, la empresa fue reorganizada y dividida en tres filiales: Yelow Cab, Chicago Autowerks y CMC Kalamazoo. Checker Motors continuó funcionando hasta el año 2009 como una filial de CC Industries, proveyendo partes de carrocería a las tres grandes de Detroit.

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