Publication:

Parabrisas - 2021-09-09

Data:

Donát Bánki

HOMBRES DE AUTO / POR PABLO JORGE GUALTIERI

POR PABLO JORGE GUALTIERI

Este ingeniero húngaro de extraordinarias cualidades (18591922, Budapest, Imperio austro-húngaro) inventó lo que muchos prestigiosos historiadores consideran el primer carburador de un motor con el ciclo de cuatro tiempos, en 1893, y cuyo principio fundamental se mantiene hasta nuestros días en todo tipo de motores del ciclo Otto. Bánki aplicó este carburador a un motor desarrollado por él y por su colega y amigo János Csonka. De acuerdo a algunos autores europeos se le ocurrió la idea de la pulverización del combustible y su mezcla homogénea con el aire un día al ver a una florista en el camino de vuelta de la universidad, donde una joven rociaba sobre las flores muy finas emulsiones de agua al soplar con su boca un pequeño vaporizador. Se trató de un desarrollo clave para el triunfo del automóvil, pues permitió mezclar de forma apropiada el carburante y el aire y garantizar una combustión adecuada. Posteriormente mejoró la idea de un carburador dual para un motor con alta relación de compresión que presentaba gran resistencia mecánica. Debemos mencionar que Bánki se adelantó más de seis meses al carburador inventado por el técnico alemán Wilhelm Maybach, famoso por su aporte a los automóviles Mercedes. Bánki era hijo de un médico, y desde pequeño se aficionó a las máquinas de vapor, que reinaban en su época y todo tipo de transportes, motores y construcciones. Se recibió de ingeniero mecánico en la Universidad de Budapest en 1880 y realizó un viaje de estudios a los Estados Unidos en 1908. De regreso en Budapest trabajó en los ferrocarriles e ingresó como profesor en la universidad. Ya como estudiante había ganado un premio de 100 florines por su brillante estudio de los motores a gas. Durante su cátedra, introdujo la formación práctica en la educación en ingeniería mecánica, y mandó a construir laboratorios para proporcionar las condiciones adecuadas para la investigación científica. Actualmente en el Deutsches Museum de Munich, podemos encontramos con un motor Bánki y su célebre carburador. Un homenaje de la ingeniería alemana al ingeniero húngaro. Pero Bánqui no se quedó quieto en la universidad y es así como estuvo muy activo con la hidráulica, el diseño y la construcción de puentes, concebir los principios de la tracción delantera en automóviles y hasta incursionó en la naciente aeronáutica, al concebir un mecanismo estabilizador de aviones. Escribió obras memorables sobre motores de automóviles y de muchas otras especialidades de la ingeniería, demostrando una gran exactitud en sus escritos. Falleció en Budapest, la ciudad que lo vio desplegar todas sus habilidades. Es considerado uno de los mejores ingenieros de Hungría y en su honor se erigió el Instituto Politécnico que lleva su nombre.

Images:

Categories:

Revistas

© PressReader. All rights reserved.