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Parabrisas - 2021-10-14

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INFORME CÓMO PROBAMOS LOS AUTOS

SUMARIO

Por Diego Porciello

En esta nota te contamos algunos de los secretos que usamos para realizar los test. (No los divulgues) Desde la aparición del automóvil ha habido una fascinación del hombre por llevarlo a sus límites, una manera de desafiar a la máquina a hacer más de lo que la teoría indicaría a priori. Esto ha llevado a un desarrollo y una mejora de este producto a niveles impensados. Una de las pruebas que más han aportado al desarrollo automotor han sido las competencias. En estas circunstancias se llevan al límite las prestaciones y la seguridad, pero el automóvil llegó a un nivel de desarrollo donde ya no necesita ir más rápido, sino ir mejor. En esta evolución del conjunto completo es donde empiezan a jugar un rol fundamental las pruebas del periodismo especializado. Estas pruebas no deben centrarse solo en la capacidad de acelerar, sino en un equilibrio del conjunto completo que forma un automóvil determinado. El trabajo consiste en interpretar el producto y comunicar a los potenciales compradores con qué se van a encontrar y qué pueden esperar de determinado automóvil desde un punto de vista objetivo que no es el de un folleto de venta de la marca. Por otro lado, transmitir a las terminales una opinión criteriosa para el desarrollo y mejora de sus productos. Muchas veces el lector se pregunta cómo se hace para bajar de un deportivo de 700 CV y probar un utilitario de 80 CV. Una de las principales cualidades que no debe perder el periodista es la objetividad, y situarse en el segmento que está evaluando. No se puede exigir lo mismo de uno y de otro, y por eso podemos encontrar que un auto familiar llegue a obtener un 9 en el apartado de suspensiones, y un deportivo que logra doblar al doble de la velocidad, un 7: es que tal vez uno es el mejor de los sedanes familiares y el otro apenas un deportivo mediocre. Dicho esto, pasemos a un resumen de los criterios de evaluación, rubro por rubro. Diseño / Aerodinámica El mejor diseño no necesariamente es el más lindo; esto es algo que en las evaluaciones de autos siempre se confunde. La belleza es algo subjetivo y el diseño, además de belleza, supone un concepto desarrollado detrás de esa estética que propone soluciones innovadoras que nos debería facilitar ciertas situaciones. En cuanto a la aerodinámica, nos tendremos que limitar a los datos informados por el fabricante y solo podremos agregar algo en caso de notar alguna anomalía, como ruido extraño de viento o comportamiento a altas velocidades atribuible a este ítem. Confort / Espacio interior En este rubro evaluaremos primero el espacio, tomando medidas y comparándolas con los competidores del segmento. Luego de los datos duros pasaremos a la práctica, para observar si ese espacio está bien aprovechado. Si el espacio es amplio pero los asientos son muy planos, duros o con una forma que no permite viajar con confort, la calificación bajará. De nada sirve poder ir con las piernas estiradas pero sentado en un banquito. Sin caer en el apartado de equipamiento, habrá algunos elementos a tener en cuenta, como salidas de aire traseras o persianas para el sol, que hacen el viaje más confortable. En el baúl lo más destacado será la practicidad de la boca de carga, tipo de apertura, intrusión de bisagras, presentación y, además del volumen, cómo está dispuesto para mejor aprovechamiento y modularidad. Motor / Prestaciones Es importante saber si es un motor con una tecnología innovadora, si rinde más CV/litro, cómo entrega la potencia y cuál es su consumo. No siempre el valor neto de potencia le dará el mejor puntaje. Si es un motor de 300 CV pero se manifiestan solo a muy altas rpm, no será un motor agradable de manejar y probablemente en uso diario sea más lento que un motor

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