Seguridad vial

Aplicar una medida como esta seguramente redundaría en una menor cantidad de accidentes de tránsito. Pero para eso hay que modificar la ley. También son necesarios campañas de concientización y controles más estrictos.

2022-06-14T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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Hacia el "alcohol cero" Hace unas semanas los argentinos, en especial los vecinos de Capital Federal y provincia de Buenos Aires, fuimos testigos de un impresionante siniestro vial en la Avenida del Libertador, en las inmediaciones del Hipódromo de Palermo. En ese choque múltiple perdieron la vida dos personas, una tercera pelea por salvar la suya y otras cinco resultaron con heridas leves. Ahora bien, el foco de los medios, de decenas de funcionarios públicos como así también de la opinión pública, se centró en los índices de alcohol en sangre de quien provocó el accidente. El empresario que manejaba a altísima velocidad (más del doble de lo permitido en dicha avenida), en su vehículo de alta gama, demostró tener 0,51 de alcohol en sangre al momento del siniestro. Es decir, 0,01 más de lo permitido por la normativa vigente, ya que el conductor era portador de una licencia de conducir con categorías particulares, la cual tiene como permitido conducir con un máximo de 0,5 de alcohol en sangre. Ahora bien, a modo personal me nace una inquietud sin caer en falsas defensas del autor del siniestro y sin el ánimo de que se realice una mala interpretación de ella. Mi pregunta es: ¿La causa del accidente fue el 0,01 de más de alcohol en sangre, o la velocidad y la imprudencia al volante? Creo entender que en este tipo de accidentes interviene una interminable suma de factores y errores que se vienen dando en materia de seguridad vial durante las últimas décadas en nuestro país. Y el “alcohol cero” es el comienzo. Es como esa pequeña punta de un iceberg inmenso que se esconde bajo el océano, y no lo vemos. Por eso, se debe tratar ya mismo la modificación de la ley vigente. ¿Por qué si para las personas que conducen un camión o un taxi la tolerancia es cero, aquellos que tienen licencia particular y manejan, por ejemplo, una camioneta, pueden tener hasta 0,5 de alcohol en sangre? La pérdida de reflejos afecta a todos por igual, más allá de las categorías que figuren en la licencia de conducir. “Alcohol cero” debe ser el primer eslabón de una cadena muy larga. Una cadena que comience con campañas de prevención y educación vial adecuadas, en especial en los colegios y entre los más jóvenes. Se deben incluir y, a su vez, exigir, charlas y capacitaciones constantes en las grandes empresas de transportes. Luego continuar, con exigencia máxima al momento de obtener la licencia de conducir, con señalización adecuada y, sobre todo, controles de tránsito muy estrictos. Y que las infracciones no sean solo un ente recaudador del Estado, sea municipal o provincial. Por eso considero que “alcohol cero” es una medida demagógica que tomó mucha relevancia en la opinión pública a través de las redes sociales y en los noticieros, pero que no está siendo tratada con la seriedad que merece. Dicho esto, si “alcohol cero” va a significar el puntapié inicial de una gran modificación normativa en torno a la seguridad vial y conllevará otros cambios y menos siniestros, entonces... ¡bienvenido sea!

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