FORD F-150 LARIAT HÍBRIDA TEST.

Es la primera pick-up híbrida que se comercializa en el país. Ofrece lujo y mucho confort. Su nueva tecnología le otorga altas prestaciones y menor consumo.

Por: AUGUSTO BRUGO MARCÓ / Fotos: ALEJANDRO CORTINA RICCI

2022-07-03T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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TEST

Es la primera pickup con esta tecnología que se vende en el país. Dispone de un motor V6 biturbo y un generador eléctrico alimentado por un pack de baterías de litio que le permiten, gracias al elevado torque, desarrollar altas prestaciones. Si bien es cierto que la incidencia de la participación de los vehículos híbridos y eléctricos en el mercado local todavía no es muy considerable (el año pasado rondó el 2 por ciento), es importante considerar el crecimiento sostenido y casi exponencial que están transitando este tipo de tecnologías: el año pasado aumentó un 148 por ciento y la tendencia se consolida. En los últimos tiempos se han establecido una serie de regímenes de importación de vehículos híbridos y eléctricos, por lo que las grandes automotrices reciben beneficios arancelarios (los eléctricos tributan el 2 % y los híbridos el 5 %) para la comercialización de estos autos en la Argentina. Esta política gubernamental fue recientemente renovada con vigencia hasta marzo de 2023. Por ahora, los modelos híbridos sacan una gran ventaja sobre los eléctricos, ya que no dependen de un cargador para abastecerse y todo indica que se irán afianzando: en países tan extensos como el nuestro los híbridos no tienen el inconveniente de la corta autonomía y la escasez de las tomas de carga. La empresa que sigue liderando el mercado de híbridos y eléctricos en la Argentina es Toyota, y en segundo lugar se ubica Ford. Lo interesante de la marca del óvalo es que desde hace unos meses ofrece la primera y única pick-up hibrida. Hablamos de la F-150 Lariat Luxury Powerboost V6 3.5 L de 436 CV, que se complementa con la Lariat Luxury con motor V8 5.0 L de 400 CV y la deportiva F-150 Raptor V6 3.5 L Twin Turbo de 456 CV. En los Estados Unidos, la Serie F es la familia de vehículos que más se vende desde hace 75 años. Lo atractivo de la F-150 híbrida que probamos es que es un modelo que mantiene los mismos atributos que las nafteras convencionales, pero con mayor aceleración y, lo más importante, con una considerable reducción en el consumo, sobre todo cuando se circula en la ciudad. Esta F-150 hibrida es un modelo que está muy lejos de ser una pick-up convencional para el trabajo. Hablamos de un producto muy emocional, de lujo, con un nivel de confort superlativo y tecnología sofisticada. Misma imagen A simple vista, diferenciar una híbrida de una V8 es para ojos expertos, ya que solo la mención Powerboost sobre los laterales es lo que anuncia que se trata del nuevo modelo. Esta F-150 mantiene esa abundancia de cromados que le otorgan mayor sensación de robustez. El diseño de la gran trompa, con faros ciento por ciento led y nueva parrilla con el logo de la marca bien grande, confirman su personalidad. Mantiene las grandes llantas de 20″, pintura exterior bitono y estribo lateral cromado. Al igual que en la línea anterior, la carrocería es de aluminio con chasis de acero de alta resistencia. Sus generosas dimensiones la hacen sentir bien en los espacios amplios: mide casi seis metros de largo (5.885 mm), más de dos de ancho (2.431 mm con los espejos incluidos), y casi dos metros de alto (1.961 mm). En algunos estacionamientos del centro de Buenos Aires no es muy bienvenida, mientras que en los Estados Unidos se mueve como pez en el agua, con calles, autopistas y estacionamientos pensados para este tipo de vehículos, e incluso más grandes. A pesar de ello, manejarla en el tránsito transmite la sensación de que vamos en un vehículo mucho más chico, sobre todo por la excelente asistencia y la respuesta de la dirección. Para acceder a la cabina posee unos generosos estribos, muy útiles para subir y bajar, dada su altura. Altos niveles de equipamiento y confort Basta sentarse en la butaca del conductor y girar la vista hacia atrás para entender que estamos ante un habitáculo muy generoso en el que rápidamente se perciben buenos materiales y terminaciones, sobre todo si consideramos que se trata de una camioneta. Se destacan las grandes butacas tapizadas en cuero con regulación eléctrica y gran techo solar retráctil. Son muy confortables, sujetan bien, pero se lucen más por su agradable mullido. El espacio entre ambas plazas es colosal, y en el medio hay una gaveta con la capacidad de una pequeña baulera. El espacio en las plazas traseras es muy grande, tanto para las piernas como en lo que se refiere a la altura libre al techo. En sus tres plazas hay espacio más que suficiente para adultos altos. Eso sí: las dos plazas exteriores son mucho más cómodas; la central se ve penalizada por el apoyabrazos plegable, y el respaldo es muy duro. Dentro del habitáculo es posible plegar el asiento trasero contra el respaldo y obtener un gigantesco baúl capaz de alojar una moto. La caja de carga también es muy generosa, ya que lo más probable es que el usuario de esta camioneta transporte cuatriciclos o motos. Sobre el portón, que sube eléctricamente, se despliega una escalera para acceder a la caja. La filosofía de esta pick-up en nuestro país no apunta al trabajo; por eso, a pesar de su tamaño, la capacidad de carga es un poco inferior a la de cualquier mediana de producción local. Un detalle novedoso que está asociado al trabajo es que posee un módulo de enchufes sobre la caja de carga que pueden transformar a la 150 híbrida en un verdadero grupo electrógeno de 2600 W para múltiples usos. En general, esto es valorado en el mercado norteamericano por los trabajadores que necesitan conectar sus herramientas y no siempre encuentran una toma de corriente en el lugar que se busca. El tablero de instrumentos digital es literalmente una pantalla animada que posee indicadores con estilo analógico, desde donde es posible gestionar infinidad de parámetros, a los que se accede con los mandos del volante. A su vez, se complementa con otra gran pantalla central de 12 pulgadas con una excelente definición. Bien al estilo norteamericano, abundan los portaobjetos, los posavasos y los enchufes de todo tipo. El techo panorámico de vidrio es enorme y se puede abrir eléctricamente. La central multimedia posee el sistema Ford SYNC4 que incluye conexiones inalámbricas para Android Auto y Apple CarPlay. Se suma un sistema de audio premium con ocho parlantes y un subwoofer que se luce por su buena fidelidad. La sensación de confort que se vive en el habitáculo con la música sonando y circulando por una autopista no le envidia nada a los modelos lujosos de alta gama. Los espejos exteriores son muy grandes, y para estacionar se complementan con la cámara de 360 grados. Además, para estacionar se pueden plegar, poseen calefacción y son fotosensibles. V6 biturbo más eléctrico Cuando el año pasado probamos la Lariat V8 comentamos que esta generación de F-150 fue desarrollada para adaptarla a la hibridación, y justo a comienzos de este año Ford Argentina optó por comenzar a importarla desde los Estados Unidos. Cualquiera podría pensar que un modelo híbrido jamás podría superar a un tradicional V8, pero aquí se da el caso de que la nueva tec nología supera a la tradicional receta americana en todos los valores. Esta F-150 Powerboost ofrece una motorización híbrida compuesta por dos motores: el naftero EcoBoost 3.5L V6 biturbo (el mismo que equipa a la Raptor), de 400 CV a 6.000 rpm y 68 kgm de torque a 3.000 rpm, y otro eléctrico (sincrónico de corriente alterna), de 45 CV que, combinados, desarrollan una potencia máxima de 436 CV y 78,7 kgm de torque: una brutalidad. Este propulsor también va acoplado a una caja de cambios automática de 10 relaciones de muy rápida respuesta. Cuando se lo acelera de forma contundente no se percibe el paso del motor eléctrico al de combustión. En cambio, cuando se anda muy tranquilo por la ciudad se puede sentir que se apaga el motor de combustión y solo funciona en modo eléctrico, generando una agradable sensación de silencio y serenidad. Mediante la pantalla central se puede visualizar cómo funcionan los flujos de energía y de carga de las baterías cuando se frena o desacelera. Pero lo más sorprendente de esta versión híbrida es la forma en que acelera: alcanza los 100 km/h con partida detenida en apenas 6 segundos, valor propio de un auto deportivo con la diferencia de que esta F-150 de casi seis metros pesa, vacía, 2500 kg. La magia de todo esto son los 30 kgm de torque que están completamente disponibles a apenas 500 rpm. La velocidad máxima está limitada a 171 km/h, pero para tener otra dimensión de la manera en que acelera, digamos que en apenas 400 metros de distancia supera los 163 km/h y lo cubre en 14,3 segundos. El objetivo de un modelo híbrido es reducir las emisiones contaminantes y, lógicamente, los consumos de combustible. En ciudad, que es donde más se le saca provecho a un modelo de estas características, puede recorrer 7,7 kilómetros por cada litro de nafta súper. Una mejora en comparación con los 6 km que puede recorrer la V8. Pero la V6 híbrida puede llegar a mejorar levemente ese valor si se le imprime un estilo de conducción “conservador”. En ruta, a 90 km/h y sin viento, pudimos recorrer 10,2 km con cada litro. Pero si la aceleramos en la ruta, el consumo se dispara de forma drástica y sus valores se vuelven similares al del V8. El tanque de combustible de esta versión reduce su capacidad de 136 litros a “solo” 98 litros, aunque ofrece una autonomía más que digna. En el uso urbano se pueden llegar a recorrer más de 700 kilómetros. El motor eléctrico es abastecido por una batería de ion-litio de 1,5 kWh de capacidad (relativamente pequeña, pero ahorra peso), que se recarga mediante un generador conectado al motor de combustión y por el sistema de frenado regenerativo, que recupera hasta el 90% de la energía que se produce al frenar. Más torque, más off-road Una de las ventajas de ofrecer tanto torque y potencia es que cuando se la lleva a un terreno off-road, con solo “peinar” el acelerador y dosificar la potencia se vuelve un deleite. A pesar de que sus características (su ángulo ventral de ataque y salida) no son las más adecuadas para aventurarse de manera extrema como la Raptor, es notable cómo es capaz de superar pendientes u obstáculos trabados con un simple toque de acelerador. Por otra parte, en ruta su presencia es poderosa y, como dijimos, ofrece un confort superlativo que también se manifiesta fuera del asfalto. En caminos rotos de tierra se mueve sin problemas, absorbe muy bien las irregularidades. Sus ocho modos de conducción se adaptan a las distintas condiciones: Normal, Remolcar, Sport, Resbaladizo, EcoSelect, Nieve/Arena, Barro, Roca/Trepada. Cuando el control de tracción se apaga, la 150 híbrida se transforma en un vehículo salvaje, puesto que se liberan las capacidades para avanzar y, si tenemos algo de experiencia en la conducción de un modelo de estas características, las sensaciones de diversión están garantizadas. Por su parte, la capacidad de carga que permite la suspensión trasera con elásticos es de 830 kg (contra 1039 de la versión V8, por el peso de la batería instalada bajo el piso), y la del remolque es de 750 kg (sin frenos), y de 5012 kg (con frenos). Seguridad superlativa Al igual que en la última F-150 Lariat V8 que probamos, el nivel de seguridad de la 150 híbrida es superlativo. La unidad que manejamos incluía control de velocidad crucero adaptativo con Stop & Go, el innovador sistema de centrado de carril; el sistema de mantenimiento de carril; el asistente de pre colisión con frenado autónomo de emergencia (AEB) y detección de peatones; Pro Trailer Back-Up Assist con asistente de retroceso; cámara 360° con pantalla dividida y sensores traseros; sistema de información de punto ciego (BLIS) con alerta de tráfico cruzado; asistente de dirección evasiva y control de estabilidad (ESP). Todos estos son sistemas semiautónomos que garantizan una conducción confiable y placentera. Se puede ir por la ruta o la autopista si tocar ningún pedal ni de freno ni de acelerador durante muchas horas. En cuanto a la respuesta de frenado, nos costó acostumbrarnos al tacto del pedal que, a nuestro gusto, resulta demasiado sensible. También hay que considerar que con su peso, detener semejante camioneta obliga a tener cierta responsabilidad ya que se maneja un nivel de inercia muy importante. Por ejemplo, para detenerla a cero desde 100 km/h hacen falta más de 45 metros en un asfalto en buen estado. Al igual que la Lariat, esta Powerboost Híbrida se produce en Estados Unidos, y su precio de lista es de 17.000.032 pesos: un valor elevado.

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