Publication:

Perfil (Domingo) - 2021-09-12

Data:

Películas paralelas

CULTURA

RAúL H. ÁLVAREZ

El Festival de Venecia se inauguró con Madres paralelas, la película de Pedro Almodóvar, con Milena Smit y Penélope Cruz, en los roles de una adolescente y una fotógrafa que se conocen accidentalmente al coincidir en una maternidad cuando están próximas a dar a luz y entablan una amistad y reflexionan sobre el futuro que les espera. Un tema de estas características había sido tratado con anterioridad solo una vez en el cine cuando Ingmar Bergman, en 1958, filmó Tres almas desnudas. En este film las internadas en la maternidad eran tres: una que se atiende por una hemorragia a los dos meses de su embarazo y que está desencantada de su matrimonio; otra que es feliz con su pareja y espera el alumbramiento con ilusión, y la tercera, una adolescente soltera que ha intentado un aborto y que sobrelleva el temor de la indiferencia de su novio y el posible reproche de su madre al haber concebido un hijo considerado entonces como ilegítimo. Al compartir la misma habitación, las tres mujeres están en estrecho contacto por unos días y abordan en sus conversaciones el tema del sufrimiento o las alegrías de ser madres, y el dilema de abortar o retener a sus hijos, o hasta darlos en adopción. Son interesantes los diálogos entre las pacientes, los de ellas con la enfermera y con los dos maridos que las visitan y que agregan sus opiniones sobre la maternidad. Una asistente social le explica a la futura madre adolescente que en Suecia la visión sobre las madres solteras no era la misma que treinta años atrás. Le informa que el Estado ahora protegía a las madres con servicios médicos gratuitos para la madre y el bebé, subsidios, facilidades para encontrar dónde vivir y guarderías a bajo precio para las madres que trabajaban fuera del hogar. Estimulaba así a las parturientas a dar a luz en lugar de abortar un feto que iría a parar a un frasco de vidrio para estudios científicos, y que Bergman simboliza con la muñeca que deja caer una niña en la sala de espera. Tres almas desnudas fue exhibida en el Festival de Cannes de 1958 y por primera y única vez en su historia se premió a las tres actrices que se conocen en la maternidad (Ingrid Thulin, Bibi Andersson y Eva Dahlbek), y a Barbro Hiort af Ornäs, la enfermera que las asistía. La película era muy audaz para la época porque mostraba a una mujer en una camilla dispuesta a parir y a otra amamantando con un pecho en primer plano (como el del afiche cuestionado del film de Almodóvar). Es una película muy recomendable, sobre todo porque analiza en profundidad un tema que en la Argentina hasta ahora fue tratado con ligereza, agitando pañuelos de distintos colores como si se tratara de la disputa de un campeonato de fútbol.

Images:

Categories:

Diarios

© PressReader. All rights reserved.