Coco Sily protagoniza Network en teatro: un antes y un después en su carrera

2022-08-04T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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PROTAGONISTA

El comediante, que hoy brilla en Network, la obra que hace junto a Florencia Peña, Eduardo Blanco, César Bordón y Pablo Rago en el Teatro Coliseo, asegura que si no hubiese estudiado para ser actor, estaría “robando pasacassetes de los autos”. El origen de su apodo, su llegada a la radio, el vínculo con sus hijos y las ganas de ser abuelo Fernando “Coco” Sily (57) atraviesa un gran presente. Es más, él lo define como un “momento bisagra” en su carrera. El actor protagoniza Network, obra que está en el Teatro Coliseo, donde comparte escenario con Florencia Peña, Eduardo Blanco, César Bordón y Pablo Rago. Allí encarna a Howard Beale, sobre quien describe: “Es un conductor de un noticiero muy exitoso, de un canal de televisión norteamericano que pertenece a una cadena. Durante muchos años, ha estado al frente del informativo número uno. Pero, en el último tiempo, empieza a decaer. Entonces, él comienza a tener algunos problemas personales con el alcohol. Además queda viudo. Y, como suele pasar en esta industria, un día le dicen: ‘Mirá que en dos semanas se termina tu programa y te quedás sin laburo’. Acto seguido, el comediante cuenta que su personaje anuncia que se va a suicidar en vivo, lo que genera picos de 30 puntos de rating. “Así aparece la máquina de picar carne en la que muchas veces se convierten los medios. Y él se empieza a volver loco”, añade. Sily, que por muchos años hizo su unipersonal La cátedra del macho, está conmovido por los elogios que recibe gracias a su actuación en Network. “Estoy componiendo y estoy arriesgando, con mucho vértigo. Así que me emociona cuando tanto los amigos como el público me dicen que esto va a ser una bisagra en mi carrera”. Aunque todos le decimos Coco, el origen de su apodo es algo que poca gente conoce. El sobrenombre surgió en el secundario, donde en las horas libres componía un personaje que se llamaba Cococho García. Un profesor del colegio, quien era payaso y director de teatro en el Club Italiano, lo invitó a participar de las clases que daba. “Él me enseñó la profesión y como también tenía una empresa de animaciones infantiles me contrató para que hiciera de payaso en los laburos que se le superponían”, recuerda. Tiempo después, el actor decidió seguir su camino solo, bajo el nombre de Achicoria: “Empecé a laburar con quien era mi novia en ese momento y me fue bárbaro. Tenía 20 años, ganaba buena guita y me divertía como loco”. Tras haber estudiado teatro, Coco fue visto en la obra Cambiemos los papeles, durante una temporada de en Villa Carlos Paz, por el locutor Carlos Rúa, quien se sorprendió por su histronismo y lo invitó a participar en su mítico programa de radio: El loco de la colina. “Empecé a laburar ahí y pasamos a la AM de la Rock & Pop, donde conocí a Mario Pergolini”, explica y suma: “A los tres meses me llaman Pedro Saborido y Omar Quiroga para que fuera con ellos a Radio Mitre. Mario me dijo ‘andá, no te pierdas esta oportunidad, acá no vas a ganar esa guita nunca’... fue muy generoso conmigo”. También conoció a Tato Bores, para quien empezó a trabajar como extra en sus sketches, y compartió proyectos con Guillermo Francella, Antonio Gasalla y Carlín Calvo. Reflexivo, asegura: “La actuación me salvó, totalmente. Tenía dos grupos de amigos que no tenían nada que ver el uno con el otro: el del teatro, que era el de los intelectuales, y el de la barra de Huracán (el club de sus amores). Me ganó el primero. De hecho, en la primera temporada de La Cátedra del Macho yo le decía al público: ‘El teatro es una bendición, si no hubiese elegido esto en vez de estar arriba del escenario estaría afuera, robándoles los pasacassette de los autos a ustedes’”. Los grandes pilares de la vida de Coco son sus hijos, Dana (29), Sasha (25), y los mellizos Bono y Baltazar (22), fruto de su relación con Silvia, su exmujer. Sobre ellos, indica: “Dana es la más grande, es la única mujer de los cuatro, es tarotista y se dedica a hacer cartas natales. Está muy metida con la militancia feminista. Le sigue Sasha, que es varón y acaba de recibirse de licenciado en producción y comunicación. Trabaja hace varios años en el Grupo Indalo y es productor en la Pop del programa de Rodrigo Lussich. Al final vienen los mellizos Bono y Baltazar, que estudian Abogacía y les va bárbaro”. Feliz, destaca: “Son hermosos por fuera pero por sobre todas las cosas son buena gente, son buenos pibes, tan sanos y tan derechos”. A su vez, expresa sus deseos de tener nietos: “Yo me muero por ser abuelo. Es una ilusión que tengo vivir ese amor”. Pese a que lleva poco más de 15 años separado de La Polaca, como él llama a su exesposa, Sily mantiene una gran relación con ella. “Somos muy amigos con mi ex, compartimos absolutamente todo y ellos (sus hijos) han vivido esencialmente con la madre pero a 10 cuadras de mi casa y siempre pasaron mucho tiempo conmigo“. Por último, cierra hablando de su presente amoroso: “Estoy solo desde un poco antes de la pandemia. Estoy tranquilo, no creo que vuelva a convivir. Puede aparecer alguien pero no me veo en una situación de convivencia”.

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