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Super Campo - 2019-12-05

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Biodiversidad que alimenta

APICULTURA / POLINIZACIÓN

Por Mariel Tibau Martínez Fotos Archivo Super CAMPO y Gza. INTA

Biodiversidad que alimenta. Por Mariel Tibau Martínez. Las abejas, a través de la polinización, potencian la producción de una gran cantidad de alimentos en el mundo. Por ello es que la apicultura ofrece mucho más que la miel que se consume en el desayuno. “La apicultura en su sentido amplio aporta mucho a la economía y a la sociedad. A pesar de la escasa valorización que existe en nuestro país, el rol de las abejas es fundamental en la polinización de muchos cultivos y en los servicios ambientales”, enfatiza la ingeniera Alejandra Palacio, de la Unidad Integrada INTA-FCA Balcarce y Coordinadora del Programa Apícola (PROAPI) del instituto. Aunque el común denominador de la gente siempre asocie a las abejas con la miel, ellas potencian la producción de una gran cantidad de alimentos como manzanas, peras, cítricos, almendras, arándanos, hortalizas, girasoles, alfalfa y muchos otros. Investigaciones realizadas por especialistas del INTA en la Argentina reafirman las estadísticas globales e indican que cerca del 85 por ciento de las plantas con flores cultivadas en el planeta, depende de los polinizadores para ser fecundadas y producir frutos. En los últimos 50 años, el mundo ha mostrado un incremento de la población de un 130 por ciento aproximadamente. Esta tendencia es acompañada por una mayor intensificación en la producción agrícola para proporcionar más comida. “Si se mantiene la tendencia de crecimiento de la población y la producción agrícola la acompaña con los métodos tradicionales (utilización de agroquímicos, desmonte de zonas boscosas e implantación de monocultivos), la biodiversidad de insectos polinizadores y otros insectos útiles continuará reduciéndose”, señala preocupado el Méd. Vet. Gerardo Pablo Gennari, Investigador del INTA-PROAPI. Menos abejas La disminución global del número y biodiversidad de abejas polinizadoras, impacta directamente en el rendimiento de muchos cultivos de interés agrícola y en la pérdida de las acciones conjuntas que se dan en la interacción entre distintas especies. En otras palabras, si las abejas se mueren, decrece la cantidad de plantas fecundadas y, en consecuencia, la cantidad de comida necesaria para alimentar a la población mundial. El mejor escenario para revertir esta situación sería un incremento productivo con una intensificación agrícola sustentable que fomente el establecimiento y mantenimiento de la biodiversidad de insectos útiles. Algo que, por el momento, parece bastante utópico desde algunos ámbitos. Por ejemplo, mientras que gran parte de productores de cultivos extensivos no duden en utilizar productos nocivos para las abejas (y la gente, desde luego), parece difícil llegar a montar el escenario descrito más arriba. No obstante, hay quienes apuestan a lograrlo y trabajan en consecuencia. Biodiversidad “Desde el Programa Nacional Apícola del INTA (PROAPI), se aporta información para el manejo de técnicas para multiplicar, y aumentar la disponibilidad de colmenas de abejas melíferas. También se trabaja para aumentar la presencia y establecimiento de las abejas silvestres. Para lograr este objetivo, la población en general, y los productores agropecuarios en particular, deben considerar prácticas de producción que favorezcan la biodiversidad para hacer sustentables la obtención de alimentos. Esto beneficiará a la biodiversidad en su conjunto. Por otro lado, “algunas características anatómicas de los polinizadores silvestres los hacen más eficientes en realizar las tareas de polinización. Quiero decir que, por ejemplo, el mayor o menor tamaño corporal y la pilosidad, la realización de la polinización por vibración (buzz polination), el hecho de ser polinizadores generalistas, la capacidad de vuelo con temperaturas menores y en muchos casos hasta la especialización o co-evolución durante miles de años con algunas especies vegetales, son variables que favorecen a la polinización”, señala Gennari. Trabajo conjunto Debe insistirse en la disminución del uso de agroquímicos insecticidas peligrosos y en la interacción del apicultor con los agricultores y fruticultores para trabajar juntos y elegir los biocidas menos riesgosos para las abejas. Del mismo modo deben acordar y programar la aplicación, evitando las floraciones. Es muy importante contar con biodiversidad de recursos florales para tener mayor número de insectos benéficos y, en consecuencia mayor rendimiento productivo. Cuando se trabaja de forma mancomunada se logra favorecer la salud de las abejas y la obtención de productos de las especies leñosas y herbáceas con flores cultivadas. Por otro lado, preservar espacios y áreas naturales fomenta la disponibilidad de recursos florales (monte), como así también sitios de anidación para numerosas especies de abejas nativas. Las áreas con vegetación espontánea y permanente actúan como refugios importantes para la biodiversidad, ayudando a su mantenimiento y al de los servicios ecológicos asociados a ellas. La polinización de los campos no sólo genera alimento, sino que aumenta los beneficios económicos para el productor..

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