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Super Campo - 2019-12-05

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Sentir el campo viviendo en la ciudad

EN PRIMERA PERSONA

Por Javier Goñi*

Nací en 1964 en Buenos Aires y viví en la ciudad, pero desde siempre me gustó el contacto con la naturaleza. Pasaba largos veranos de chico en una casa que mi familia tenía en Chapadmalal, en un barrio fundado por mi abuelo. Recuerdo aún, muy vívidamente, el olor a pasto húmedo al bajar del auto cuando llegábamos de madrugada después del viaje desde Buenos Aires. A ese contacto con la tierra se sumó luego la relación con el agua, cuando hice un curso de timonel y terminé siendo instructor. Me recibí en el Colegio Nacional Buenos Aires y me gradué en 1990 en la Universidad Nacional de Buenos Aires con el título de Ingeniero Industrial. Cuando estaba por terminar la carrera entré como joven profesional en Techint, y dos años más tarde en Unilever, donde estuve 12 años; fue una gran escuela. En 1996 comencé el MBA en el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (CEMA) y me casé, así que fue un año intenso. En el 2001, asumí en Kimberly-Clark como CEO de su división en Centroamérica y Caribe, basado en Costa Rica. Fue una gran experiencia y en el 2006, si bien podría haber seguido mi carrera en USA o Asia, junto con mi esposa y mis 3 hijas decidimos regresar a Argentina, para asumir como VP de la empresa Swiss Just para Latinoamérica. Esta posición me demandaba muchos viajes y dos años más tarde, en 2008, acepté una propuesta como CEO en Alpargatas para Argentina y Uruguay. En 2016 me ofrecieron ir como presidente de Alpargatas con base en Brasil. Con mi familia queríamos quedarnos en Argentina y justo me contactaron de Ledesma, para hacerme una propuesta. En 2017 asumí como CEO de Ledesma: me atrajeron sus valores, su esencia nacional y la convicción de que podía seguir aportando al país desde este cargo, ya en el rubro agroindustrial. También que la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente estuvieran en el ADN de la compañía, donde el mejor ejemplo es la convivencia con las yungas en Jujuy, la reserva natural de 100.000 hectáreas de bosques nativos que mantiene la empresa. Cuando voy a la provincia de Jujuy me siento en otro mundo. Me levanto a correr por el cañaveral a la salida del sol y eso me permite concentrarme más y vivir mejor mi trabajo. Me gusta identificarme con lo que hago, así que planté caña de azúcar en el jardín de mi casa, y tengo dos naranjos. Cuando vienen amigos a casa les convido con caña, una costumbre típica del campo. En Ledesma estamos avanzando con proyectos para generar más competitividad, innovación y tecnología en el marco del plan Génesis XXI: desde el monitoreo satelital de cultivos, para mejorar la eficiencia en el riego, hasta el desarrollo de bioplástico a partir de caña, pulpa prensada o productos derivados de la cáscara de cítricos, entre más de 100 iniciativas. Ledesma produce azúcar, papel, energía, frutas, jugos y aceites, carnes y granos. La agroindustria argentia tiene un futuro inmenso en la Argentina, y Ledesma está yendo a buscarlo para liderarlo. * Gerente General de Ledesma

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