Publication:

Weekend - 2021-10-29

Data:

Una nueva piedra oculta dorados monstruosos.

PESCA

Julio Pollero. Por

A minutos de Esquina, Corrientes, el hallazgo de una estructura similar a las del Alto Paraná permite capturar tigres de los ríos de hasta 20 kg. Cómo llegar, dónde se ubica. En la edición anterior de Weekend realizamos una didáctica nota de pesca en Esquina, Corrientes, mostrando dorados con baitcasting, spinning y algo con carnada natural, realizada en bancos de arena, barrancas y palos semisumergidos, tal cual dice el manual del pescador. Pero algo sucedió y no lo podíamos dejar pasar: en salidas sucesivas capturamos dorados que no son comunes en este sector del Paraná Medio, ejemplares que superaron los 15 y 17 kg, y varios que pasaron holgadamente los 20. ¡Sí, así como lo leen! Dorados gigantes a minutos del puerto esquinense. El guía Matías Pavoni confiado en su sabiduría y experiencia nos venía comentando de una piedra que había descubierto y que le tenía mucha fe para los grandes dorados. Una piedra ubicada sobre el Paraná que tenía las características de alguna estructura encontrada en sus guiadas en el Alto Paraná. Hacia allí apuntó sus cañones y era la frutilla del postre en cada una de sus salidas, pero a medida que se daba la pesca, este point dejó de ser el final de un día para transformarse en su sitio ideal de capturas diarias bajo la modalidad de trolling, quizás una de las menos frecuentadas por el pescador deportivo, pero que sin dudas da la posibilidad no solo de grandes dorados sino también de buenos surubies. Cómo es la técnica del trolling La pesca a trolling consiste en arrastrar un señuelo a marcha lenta o moderada pasando por los lugares donde están comiendo los peces: entre palos semisumergidos, canaletas profundas, piedras o algún otro sitio que lo amerite. En esta ocasión en particular había que bajar rápidamente hasta los 8 o 10 m de profundidad, para lo que necesitábamos cargar nuestros reeles media nos n o grandes ndes con más de 200 m de hilo multifilamento mullttiiffiillamentto dde de entre 17 y 20 lb (1 lb = 453,59 g) como máximo. A modo de complemento, cañas de 20 lb en 2,10 m de largo y buena acción de punta. Líderes de acero de unos 60 o 70 centímetros y un señuelo estrella como el Rapala Super Shad Rap 14. También probamos otras opciones, como las mojar ras A lfers y Ng, y alguna algunna que otra banana con paleta palletta larga llarg para llegar a más profundidad, pero la que funcionó de mejor manera fue la SSR 14. C ada l la mado o mensaje de Matías era una invitación al placer. Disfrutar de los comentarios y ver las fotos de semejantes dorados, hizo que muy pronto nos subiéramos a la lancha de Walter Masserdotti, Francisco Mortara y Francisco Pilatti para disfrutar de esta colosal aventura. Todo el viaje hasta Río Lodge, lugar donde pa ra mos siempre que venimos a Esquina, resu lt ó de u na adrenalina única, sabiendo que teníamos la posibilidad concreta de sacar nuestro mejor dorado, ese que muchas ve c es mues t r a un color blanco debido a su larga ex istencia en nuestras aguas, por el peso y su vejez. Las ganas de estar pescando nos l levó a todos a un rápido saludo a los propietarios del lugar y a ponernos a armar los equipos para dejar todo listo y no perder el tiempo. Cada pase del multi por los pasahílos era pensar en los piques que se podrían llegar a tener. Hacer el nudo entre el hilo y el cable de acero era pensar ¿aguantará? En movimiento Muy temprano por la mañana hicimos la cola en el puerto esquinense para bajar cada una de las embarcaciones de los guías, nos acomodamos en los asientos y navegamos unos pocos minutos hasta el pesquero. Enseguida llegó el anuncio que todos esperaban. “Bueno muchachos, señuelos al agua”, dijo Matías. En este momento el guía cumple un papel fundamental: informarle a los pescadores en qué instante cada uno debe cortar de largar línea. Es la manera en que todos van a estar pescando a diferentes distancias, lo que conlleva a que se reduzcan notablemente las posibilidades de enredos. Otro punto a tener en cuenta es la regulación del freno del reel, si bien no tiene que estar suelto, tampoco debe estar muy apretado. La medida óptima es la que le permite al pescado llevar sin cortar. Imaginarse lo que corre por la cabeza de cada aficionado es incalculable y, al momento de la corrida imparable de estos doradazos, les puedo asegurar que el cuerpo se nos llena de preguntas. El embate de uno de estos ejemplares puede llevar 150 metros durante los cuales ni siquiera podemos darlos vuelta, sumado al tiempo que ellos quieran hacernos sufrir hasta que podamos arrimarlos a la embarcación. Una vez que estos dorados se sienten pinchados, nos llevan a un lugar de nerviosismo que no permite errores y es por eso que tenemos que jugar mucho con la caña, con el freno del reel y con las ansias de tenerlo a bordo y sacarnos la foto. Sin dudas, una pesca inolvidable quizás en un lugar donde nunca lo hubiéramos pensado. Así fue que, día tras día, tanto Walter como el dueto de Franciscos y el Dr. Saco, pudieron contar que pescaron dorados de más de 20 kg en un segmento del río Paraná entre Esquina y La Paz. Algo realmente anecdótico y que ja más podrán olvidarse.

Images:

© PressReader. All rights reserved.