Navegación nocturna

Cómo saber si una embarcación mayor se está acercando o alejando. Qué hacer en cada caso. Reglas de seguridad en la oscuridad.

Diciembre 2021 Por Patricio Redman*

2021-12-07T08:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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TECNICAS DE KAYAKISMO

Navegación nocturna Con la llegada del verano son muchos los kayakistas que ex tienden sus horas de remada hasta la caída del sol. Y es en esta situación cuando la mayoría navega de noche tras un regreso que demoró más de lo planeado. Cuando no hay más luz es de v ita l importancia contar con luces de navegación que indiquen nuestra posición y, quizás, lo más importante es desarrollar un criterio de seguridad al tripular una embarcación menor. Navegar a la defensiva. La primera regla del kayakista es mantenerse alejado de las embarcaciones a motor, sobre todo si navega de noche. Hay que tener en claro que en lugares como las costas rosarinas, el Delta y el lago San Roque, por ejemplo, el tráfico de embarcaciones es el principal riesgo que corre todo remero. Hay un crecimiento inusitado de embarcaciones a motor, que en muchos casos hacen caso omiso al tradicional respeto de bajar la velocidad ante embarcaciones menores. Tanto es así que la Prefectura Naval Argentina (PNA) emitió una nueva disposición, la PZDE R 17 Nº 02 de regulación de la navegación deportiva en lo vinculado a la reducción de velocidad, donde expresamente dice: “Surge la necesidad de ampliar la aplicación de esta norma a otros cursos de agua, con el objeto de disminuir los índices de acaecimientos de la navegación, que fueron incrementándose en los últimos años, y que son ocasionados en la gran mayoría por embarcaciones a motor que circulan a altas velocidades en los cursos de agua del Delta, produciendo situaciones y oleajes que ponen en riesgo la vida de los tripulantes, principalmente de los botes a remos”. Cuestión de vista. Habituarse a navegar de noche demanda varias salidas para ir reconociendo el ambiente en el que nos movemos, donde observaremos diferentes tipos de luces de navegación, fondeo y también de construcciones ribereñas, adaptar la vista para reconocerlas no es tarea fácil y las luces de noche son engañosas. Es un buen consejo realizar las primeras remadas acompañados de un remero avanzado o efectuar una salida en grupo con guías fogueados que nos detallen lo que vemos de noche. Dicho esto, todo palista nocturno tiene que poseer la luz blanca reglamentaria que la PNA aconseja que sea una linterna blanca estanca. El Ministerio de Seguridad, en la Ordenanza 3/17 Medidas de seguridad para botes de remo, también recomienda una linterna blanca o una luz todo horizonte blanca. Quizás las más recomendables son las que emplean los gomones que son estancas y pueden sujetarse al kayak con sistemas sencillos de velcro o ganchos quita y pon. Asimismo pueden emplearse las tradicionales luces de minero que debieran ser de buena calidad y estancas. En lugares con mucho tránsito yo agregaría un destellador rojo adosado al chaleco salvavidas en la parte posterior y también una baliza estroboscópica intermitente como las que se usan en los chalecos salvavidas y que se consiguen en las casas de náutica a bajo coste. Tenemos que estar muy visibles para no correr riesgos. Embarcaciones de mayor porte. Las distinguimos por lo general porque cuentan con una o dos luces blancas al tope del mástil. La del delantero tiene que estar más baja que la del mástil trasero. A ellas se suman una luz roja en el lado de babor y una verde en el de estribor. Hay que tener presente que a ras del agua –desde el kayak– puede dificultarse la visión de las luces. En el mismo sentido, tener siempre en claro que desde el puente de un buque o crucero, un kayak –aun con luces– puede parecer invisible, por consiguiente, navegaremos anticipando el paso de estas embarcaciones y alejándonos en todo momento de su rumbo. Antes de empezar un cruce. Debemos permanecer quietos con el kayak observando detenidamente nuestro alrededor y escuchando un rato largo. El cruce nocturno lo efectuaremos a gran velocidad para reducir el tiempo de exposición. Ante la duda hay que armarse de paciencia y dejar que ese barco que avanza lento (según nos parece), pase y siga su curso. Las distancias de noche, sobre todo en el agua, son difíciles de calcular, por consiguiente navegaremos con cautela. Los viajes nocturnos solo tienen que efectuarlos palistas con experiencia, que conozcan la zona a navegar. Además hay que hacerlos en condiciones de buen tiempo. Ambas son reglas de oro. *Especialista en kayakismo.

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