Verano con burbuja propia

La tendencia reservada en otros tiempos a magnates y celebrities, hoy es una opción para esquivar los coletazos de la pandemia. Ofrece la tranquilidad de navegar por los mares del mundo en grupos reducidos.

Diciembre 2021 Textos: GABRIELA PATRONE. Fotos: CEDOC

2021-12-07T08:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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TURISMO

La tendencia reservada en otros tiempos a magnates y celebrities, hoy es una opción para esquivar los coletazos de la pandemia. Ofrece la tranquilidad de navegar por los mares del mundo en grupos reducidos. Los habitués de estas experiencias los llaman cata. Los catamaranes son, sin duda, la mejor opción para amantes de la privacidad, lo exclusivo y el all inclusive. Hay un segmento turístico que crece cada día más a la sombra de los tradicionales navegantes de lujo, los cruceros, con una propuesta que consiste en vivir una semana navegando con capitán alquilado o de la propia tripulación contando con que alguno de los viajeros tenga licencia para conducirlo. Esto puede disminuir hasta un 50 % del costo total de la oferta. Las consultas de cara al verano aumentan con opciones que van desde los U$S 15.000 hasta los 20.000. Los barcos privados son una nueva opción de alquiler con muchos ítems incluidos que, a la hora de hacer cuentas, dan una muy buena opción, sobre todo si se viaja en grupos en los que se juntan unos buenos pesos antes partir a destino, en algunos casos reservando hasta con un año de antelación. Es un turismo de lujo pero que abarca una amplia variedad de presupuestos. Se pueden alquilar desde catamaranes hasta yates, pasando por veleros y goletas, con capacidades que van desde 2, 8, 10 o hasta 20 personas. Y vivir una suerte de Gran Hermano con todo planeado, para evitar grandes conf lictos y tener una experiencia 5 estrellas superior. El chárter náutico Cuando hablamos de organizar un viaje en barco privado, son muchas las dudas que nos pueden venir a la cabeza: ¿Cómo sé qué embarcación es la ideal para el viaje que tengo planteado? ¿Qué documentación necesito? ¿Por dónde navegar? ¿Hay rutas mejores que otras? ¿Cuáles son los destinos recomendados? “Por suerte, un servicio de chárter náutico puede dar respuesta a todas estas y otras muchas dudas que suelen surgir en el proceso. De hecho, una de las grandes ventajas es precisamente el asesoramiento personalizado durante todo el proceso de planificación y reserva del viaje”, explican desde Top Sailing Charter. Antes de partir también existe la posibilidad de asistir a webinars para ir bien entrenado en los que Sergio Alós, CEO de la empresa con una dilatada experiencia de navegación por todo el mundo, se encarga de abordar distintos aspectos relativos a los diferentes destinos¨. Así se resuelven todas las consultas de la aventura. El barco ideal La elección del barco es fundamental, el que se adapte a las necesidades específicas como el número y estilo de los tripulantes. El espacio suficiente en los espacios interiores y exteriores es trascendental para garantizar una estancia sin conflictos. Opciones: Catamarán: destaca por su gran estabilidad, consecuencia de su estructura compuesta de dos cascos idénticos paralelos entre sí, dos motores y el hecho de no disponer de lastre hace que este tipo de embarcación sea muy ligera. Pudiendo acoger hasta 12 personas, ésta es una opción intermedia, ideal a nivel económico para grupos de amigos o familias. En su exterior ofrece amplias zonas para disfrutar de un buen día de sol, mientras que en el interior brinda más espacio que embarcaciones algo más pequeñas como los veleros. Goleta: son embarcaciones únicas (sí, no hay dos iguales) de gran tamaño y estilo clásico que ofrecen las mejores prestaciones para pasar unas semanas en el mar. Su uso es bastante común en destinos como Croacia, Turquía, Grecia, Italia o incluso las Baleares. Incluyen por lo general tripulación a bordo, aunque se puede ir con capitán propio según la empresa a contratar. Normalmente capitán, cocinero y dos o tres tripulantes adicionales, pudiendo disponer de los dos primeros en las alternativas más básicas. Velero: es una nave monocasco con dos velas. En el caso de los modelos de recreo, son ejemplares para los amantes de lo clásico, en los que se disfruta de la tradicional experiencia de navegación, pero con la última tecnología. Disponen de menos espacio en sus compartimentos interiores dado su menor tamaño, pudiendo contar con dos, tres, cuatro, cinco o seis cabinas. Yate: son embarcaciones a motor de 15 a 30 metros con cabinas amplias, todas con su propio baño, que suelen alquilarse con una tripulación de dos a cinco personas. Más allá de todas las comodidades que ofrece este tipo de barcos, son la mejor alternativa para algunos destinos. Por ejemplo, Grecia, las islas Cicladas y, en particular, Santorini o las Islas Vírgenes, donde recorren algunos de los rincones de estas 90 islas, islotes y cayos con una tripulación que es experta en la zona, ya que ha vivido en el lugar. “Las Islas Vírgenes americanas, especialmente la Leeward, son una combinación perfecta del ímpetu caribeño y elegancia discreta con el charme europeo”, sintetizan los responsables de &Beyond Yacht Charter. Pesca, caminatas, snorkel y buceo son algunas de las propuestas, o simplemente entregarse al paisaje desde una reposera (Contacto: contactus@andbeyondyachtcharters.com). E st os g u ías aventu reros tienen un programa que lo tiene todo pensado e incluido. Desde las decisiones de donde comer –el chef asegura cocina autóctona, natural y recién salida del mar–, hasta dónde ir cada día de visita, qué tra nspor te toma r, qué hotel elegir en caso de que se decida pernoctar fuera de sus lujosas naves, que van de 2 a 5 camarotes, de 40 a 60 pies. Megayate: La opción más elegante y cómoda de todas, con interminables esloras de entre 30 a 60 metros. Se trata de embarcaciones de dos o tres plantas que cuentan con cuatro o cinco cabinas y un servicio de alrededor de 10 tripulantes para alquileres de 8 a 12 personas. Este tipo de embarcaciones dispone de capitán y tripulación propios, que serán los encargados de atender a los huéspedes; algunos cuentan con piscinas, sauna, jacuzzi, cine, cancha de básquet y hasta helipuerto. Donde otros no pueden llegar Hay un segmento de catamaranes y veleros de lujo que se impusieron sobre todas las embarcaciones con la llegada de la pandemia y comenzaron a presentarse como un reemplazo de alojamiento de hoteles de alta gama, ofreciendo a los turistas servicio personalizado de comidas, paseos en contacto con la naturaleza y un ámbito privado alejados del Covid-19, ya que todos los pasajeros entran testeados y conviven en burbuja durante toda la expedición. Cada modelo posee baño propio (la higiene en la mayoría de los casos en que no se contrata capitán o patrón de barco queda a cargo de los viajeros). Y, por temas de aforo, pueden albergar hasta 20 personas promedio, si bien sus capacidades permiten hasta 48. Alquilar una embarcación le permite al pasajero ahorrar en la tarifa del hotel al dormir en camarotes y trasladarse a distintos lugares a modo de excursiones gratuitas, bajar de puerto en puerto en un circuito predeterminado, exquisitamente sugerido por donde debe ir la nave, y acceder por agua a zonas exclusivas en donde otros no pueden llegar. También se puede fondear en el medio del mar o en rincones panorámicos que suelen ser la postal del viaje a la hora del amanecer, durante el crepúsculo o cuando se salta al vacío desde el barco para nadar entre tortugas y peces de colores, además de encontrarse con otras sorpresas. “Es una ex periencia de independencia y privacidad, que es lo que hoy mucha gente busca”, -asegura Cecilia Vignolo, gerente de ventas de Biblos Travel. “Algunos eligen estadías de 2 o 3 días o bien de una semana. Muchos se dan el gusto y aprovechan los barcos para bajar a hacer snorkel o para pescar”, sostiene María Chiarotti, de la agencia Mercado Turístico. “Los barcos se ofrecen principalmente para recorridos de lugares donde la geografía lo permite con mayor seguridad. En zonas de playa de Brasil (el destino más demandado por los argentinos), partiendo de Angra do Reis o Para Ti, y el Caribe son las más clásicas y accesibles para el turista argentino. Pero también hubo reservas en la costa de Croacia y por Europa, apelando más a un nivel de lujo”, agrega Vignolo. Condiciones en la Argentina En cuanto a precios, se puede abonar en pesos si se contrata desde la Argentina, pero hay un abanico importante de opciones. Las dispuestas a continuación incluyen alquiler de la embarcación, combustible, seguro, tasa de operación por camarotes, puertos de embarque y desembarque, sin tripulación ni comidas: Velero Wind 34, con dos camarotes, un baño y capacidad para 6 personas, precio por cinco noches U$S 1.080. Para un velero Jeanneau 469, con cuatro camarotes, cuatro baños y capacidad para 8 pasajeros se debe desembolsar U$S 3.680 por cinco noches. Para un Catamarán Lipari 41, con 4 camarotes, dos baños y 8 pasajeros, la misma cantidad de noches que los anteriores cuesta U$S 4.190. Opción con tripulación (un capitán a bordo): catamarán para 7 pasajeros, por cinco noches U$S 10.500. Opción Day Charter: según Biblos travel, alquilar una embarcación por un día es una alternativa que cada vez se consulta más. Hay salidas con o sin tripulación y siempre incluyen los elementos necesarios para los deportes acuáticos, las comidas y bebidas. En Bahamas, por ejemplo, para este verano un barco para 8 pasajeros puede costar desde U$S 3.500. También hay algunos que eligen esta opción para navegar dentro de la Argentina. “En Bariloche o Villa La Angostura hay turistas que deciden alquilar una embarcación por varios días pero sin dormir en ella –asegura Chiarotti–. Se alquilan una casa con muelle y salen a pasear todos los días y en algunos casos se elige con tripulación. También se da en Usuhaia, donde suele ir mucha gente que tiene experiencia en navegación y combina sus vacaciones con turismo aventura”. Destinos de alta gama Turquía y Croacia figuran entre los destinos de lujo con mayor demanda. Ambos con historia y exotismos únicos en Europa y Asia. Una semana en familia o amigos en un crucero por las islas dálmatas entre Split y Dubrovnik o, por el archipiélago de las islas Kohati son una excelente opción. Las goletas y catamaranes en Croacia son ideales para grupos que buscan una experiencia única y exclusiva. El idioma de comunicación en el barco es generalmente el inglés pero también se puede arreglar que se hable todo en español. Las capacidades de las goletas en Croacia por lo general son para entre 6 y 14 personas a bordo, pocas tienen más capacidad y, las que son más grandes, alcanzan hasta aproximadamente los 40 pasajeros. Conforme la categoría y la temporada del crucero, los precios de a lquileres se - manales varían mucho; en general, entre 15.000 y 65.000 euros, pero el alquiler puede llegar también hasta los 200.000 euros por semana. Se rentan por semana, de sábado a sábado (info@ekorna.nert). Turquía es un imperdible, luego de pasar por la escala obligada, Estambul, habrá que dirigirse a las marinas de Marmaris, zona bañada por el mar Egeo y el Mediterráneo, donde convergen, para adentra rse en e xclusivos ci r - cuitos que tocan paraísos como Gosek o la Bahía de las Mariposas, sitios especiales para apreciar la puest a del sol rodeados de tortugas marinas, reggae y coronar la travesía con buenos tragos locales, a pesar de las restricciones de alcohol vigentes.

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