Almuerzo caliente y comida gourmet

2022-05-31T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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TRAVESIAS

Si hay dos detalles que marcan la diferencia de una buena travesía off road (además, del circuito, por supuesto), ellos son el buen alojamiento y la gastronomía de excelencia. Y la realidad demuestra que no es sencillo o económico brindar comida caliente durante los almuerzos, porque ello exige transpor tar en la caravana todos los ingredientes y elementos necesarios, y detener la marcha para cocinar, con la pérdida de tiempo que implica. Durante las cenas ocurre algo similar. Lo más práctico es alguna preparación rápida para que todos coman a la par. En líneas generales, es lo que se estila. Sin embargo, en esta ocasión Mainumby 4x4 planificó un esquema diferente: contrató un chef que cocinara los almuerzos en travesía y que esperara a los participantes con la comida ya lista y caliente en un rincón mágico al aire libre. Y un segundo chef para la noche (seleccionado por Mina Clavero para Cocineros Argentinos), quien elaboró platos gourmet, como bruschettas de jamón crudo, goulash de ciervo y jabalí, y cazuelas de humita, entre otras especialidades. Esta propuesta premium de sabor chuncano (así lo llaman en la región) y poco común en el off road, se completó con un chivito asado para degustar un medidodía en la Reserva del Gaucho Noel, y con un almuerzo en la bodega La Matilde, donde la entrada fue peras al horno con roquefort y jamón crudo, el plato principal variedades de pizza al horno de barro y, como postre, tres sabores de helados orgánicos elaborados en el establecimiento. Como broche de tres espléndidas jornadas, una de las cenas fue al aire libre, en el campo de la familia Rodriguez (Cañada Larga). Allí degustamos locro y empanadas de cabrito mientras un músico local nos deleitaba con su guitarra. ¡Qué más podíamos pedir! meterse en el agua para trabajar en equipo. “Así funcionamos en Mainumby4x4 –arengó Verónica Romaña, titular de la empresa–, entramos juntos, salimos juntos, no importa que se haga tarde, pero no dejamos a nadie atrás”. Increíble que un simple cauce nos demorara tanto. Y eso no fue todo: por delante quedaba pendiente lo que alguna vez tuvo pretensiones de camino pero apenas llegó a ser una huella detonada (como dicen los cordobeses), desdibujada y cerrada por espinillos, que fuimos abriendo a machete limpio a medida que avanzábamos. A las cuatro de la tarde llegamos al final, al dique La Viña, donde la mesa estaba servida al aire libre y el chef tenía la humita a punto sobre las brasas. De postre, vigilante cordobés ¡bicolor!: sobre un mismo trozo de queso, una feta de dulce de membrillo y otra de batata. Nunca lo había visto así. Más para conocer “Lo que gusta de este circuito es que además de 4x4 hay actividades complementarias y muy buena gastronomía”, dijo uno de los participantes. Claramente se refería al trekking a las cascadas que estábamos realizando en ese momento después del almuerzo, al avistaje de cóndores y a otras dos propuestas bien autóctonas. La primera fue la visita a un artesano que fabrica cerámica negra: don Atilio López (73), bisnieto de comechingones y artista reconocido a nivel nacional. Su abuelo, padre e hijos se dedicaron y dedican a esta difícil tarea que implica recoger arcilla del río, macerarla en piletones durante tres meses, amasarla como plastilina, darle la forma que imagina, llevarla a un horno de leña hasta los 980 grados a ojo (no usa pirómetro), recubrirla con hojas de plantas y bosta de ganado (lo que la vuelve negra por dentro y por fuera) y, finalmente, lijarla con grano fino para darle terminación. Cada pieza le lleva días y en su sala de exposiciones tiene desde fuentes hasta mates, floreros y objetos de gran tamaño que desarrolla sobre pedido. Quienes entienden, aseguran que cocinar en estos utensillos le aporta un sabor diferente a la comida. Y que se puede hacer tanto en horno convencional, de barro o en microondas. Visita a bodega El segundo atractivo diferente se trataba de recorrer la bodega La Matilde, un establecimiento único en la Argentina que elabora vinos como muchos otros, pero que lo hace de forma biodinámica, eso significa que trabaja con el calendario lunar (“hay días de hoja y días de raíz”, nos explican) y que guarda el producto de la cosecha en toneles de cemento con forma de huevo. Un lugar pintoresco y muy curioso que se ubica en San Javier y realmante vale la pena descubrir. Dejamos para el final el circuito de rally Cóndor-Copina, el más votado por los pilotos del mundo. Se ubica a mitad de camino entre Mina Clavero y Alta Gracia, desviando de la RP 34 en los carteles de señalización: un camino de tierra de 16 km con cinco hermosos puentes colgantes finalizado en 1918 gracias al intenso pedido del sacerdote José Gabriel Brochero (hoy Santo). Allí encontraremos, además, un caserío que ya tiene más de 100 años, cascadas, dos viejos hoteles y hasta la capilla de la Virgen de las Nieves. No es off road, pero el rally también nos corre por la sangre. Lamentablemente, “todo concluye al fin, nada puede escapar, todo tiene un final, todo termina”, expresó muy bien Vox Dei en una de sus famosas canciones. Y sí, después de cuatro intensos días compartidos no queríamos regresar. El único placebo fue que se viene nieve en Villa Pehuenia con dos fechas para 4x4 y SUV, y que allí seguramente nos volveremos a encontrar.

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