Más proyectos de desarme

Son incesantes los esfuerzos de los funcionarios del Gobierno y de los legisladores de cualquier signo político por desarmar a la población que cumple con las leyes que ellos mismos crean. Aquí dos ejemplos más a los que ya presentamos en otras ediciones.

Textos: HERNAN RODRIGUEZ Fotos: CEDOC

2022-05-31T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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ARMAS

La diputada Ana Carla Carrizo, UCR Evolución Radical –CABA– (2021-2025), presentó el 18 de marzo el proyecto de ley 1001-D2022, que busca modificar con un agregado el Capítulo V de la Ley 25.188, y que refiere a la “Ética en el Ejercicio de la Función Pública”, específicamente con referencia a la portación de armas de guerra (uso civil condicional, según las reformas de Báez durante la presidencia de Carlos Menem) y las de uso civil. Lo que pretende Carrizo con esta reforma arbitraria y peligrosa es imponer el concepto de que “es incompatible con el ejercicio de la función pública la portación de armas de guerra y/o armas de uso civil en todo el territorio nacional. Quedan exceptuados de las previsiones del presente artículo aquellos/ as funcionarios/as pertenecientes a las fuerzas de seguridad (FF.SS) y policiales nacionales, a las policías jurisdiccionales, a los servicios penitenciarios federales y provinciales y las fuerzas armadas( F F. A A .), siempre y cuando se encuentren en actividad y aquellos/as alcanzados/as por el artículo 112, inciso I del Decreto 395/75 (que regula la Ley de Armas y Explosivos 20.429)”. Entonces, el objetivo de la diputada es desarmar a todos los funcionarios públicos civiles y a los retirados de las FF.A A. y FF.SS. Considera que llevar armas es incompatible con sus funciones. La dedicación de esta diputada por el desarme llega hasta la abnegación en esta materia, ya que ha presentado más proyectos de desarme civil. Algunos de ellos relacionándolos con la violencia de género. En síntesis, intenta seguir desarmando a los ciudadanos que no cometen delitos, algo que beneficia ampliamente a la delincuencia. Retirados, sin armas Si nos referimos específicamente a su último proyecto en esta área, Carrizo intenta con esta norma desarmar a funcionarios retirados de las fuerzas (quienes han evitado y evitan infinidad de ilícitos) y civiles en funciones, lo que va a favorecer el accionar criminal, toda vez que no habrá personal retirado de FF.SS. o FF.AA. con armas para poder reprimir el delito en situaciones de flagrancia en la vía pública. Esto juega en contra de la seguridad ciudadana. Desde 1983 los derechos de los usuarios de armas se han ido deteriorando sin solución de continuidad. Es importante destacar que no es monopolio de un pa r tido la política de desarme civil que se pretende imponer. Ese desa r me solo afecta a los civiles que quedan a merced de los delincuentes. Los últimos ven con beneplácito los proyectos presentados por estos legisladores y las medidas desarmistas y restrictivas de funcionarios del ámbito. Una buena parte de ellos integran organizaciones no gubernamentales (ONGs) y otros ámbitos, como la Red de Acción Política (RAP), posiblemente vinculada a una agencia de inteligencia extranjera, que cuenta con funcionarios de todo el espectro. A esta última pertenecería aún la ex directora ejecutiva de la ANMaC, Natalia Gambaro, tristemente famosa por implementar un psicofísico monopólico y arbitrario contratado en forma directa con Dienst Consulting, cosa que no podía hacer. El proyecto de Carrizo se suma a los de Stolbizer y otros legisladores de la UCR, el PRO y alguno del oficialismo para intentar imponer el desarme total de la sociedad. Casualmente, es un objetivo del globalismo, el tan pretendido “Nuevo Orden Mundial” y su altamente siniestra “Agenda 2030”. Si a esto le sumamos la inclusión del género en cuanto asunto público se pueda infiltrar (incluyendo las armas y estigmatizando a los usuarios de sexo masculino), a muchos nos surge la inquietud sobre si los funcionarios y legisladores que actúan de esta manera podrían estar trabajando para intereses foráneos y apátridas. Es importante que los usua rios de armas de fuego se pongan en contacto con legisladores como las diputadas Carrizo y Stolbizer (también con los presidentes de sus partidos) y funcionarios del gobierno, para expresarles su opinión sobre estos proyectos desarmistas y la manera en que gastan el dinero de los contribuyentes en propuestas que son realmente perjudiciales para la sociedad. De la página web del Congreso de la Nación (cuya información es pública), surge la dirección de correo electrónico de la diputada Carrizo: ccarrizo@hcdn.gob.ar Publicado en el Boletín Oficial Por su parte, el Ministro de Justicia Martín Ignacio Soria acaba de firmar el pasado 12 de abril la resolución RESOL2022-370-APN-MJ basada en un expediente interno, y en las leyes 20.429 (Ley de Armas y Explosivos) y 26.216 (Ley de emergencia nacional en materia de armas de fuego y toda actividad relacionada). Esta resolución sigue prorrogando las acciones de desarme civil y la ley 27.192 de creación de la ANMaC (Administración Nacional de Materiales Controlados; propuesta de Cristina Fernández de Kirchner como reemplazo del anterior RENAR (Registro Nacional de Armas), con atribuciones extraordinarias para promover el desarme civil). El artículo 18 de esa segunda ley (26.616) creó el Comité de Coordinación de las Políticas de Control de Armas de Fuego. Es decir, un comité de desarme. Con la firma de la resolución mencionada, el Ministro valida la vigencia del reglamento de este comité, e invita a distintos Desde que finalizó el gobierno de Carlos Menem, las sucesivas autoridades buscan desarmar a la sociedad con diferentes proyectos que favorecen el accionar de los delicuentes. ministerios (entre ellos al de “Mujeres, Géneros y Diversidad”) a par ticipar env iando delegados. Sin embargo, en ningún párrafo menciona que serán convocadas organizaciones de usuarios ni nada por el estilo para que también aporten su punto de vista. Por lo visto, están interesados en concretar m medidas y emitir regulaciones so sobre un área en particular de la que nada entienden. Estos em embates del desarmismo global re requieren que los usuarios salga gan de su zona de confort y tom men participación en acciones le legales y de difusión para defender la actividad. En ningún país donde el desarme civil se aplicó hubo resultados positivos para la sociedad (las estadísticas no mienten), sino que el desarme f ue el prelud io de d ic t adura ras siniestras y el aum mento del delito.

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