A Villa Paranacito en cuatro horas.

Derrotero de navegación a esta hermosa ciudad. Todos los detalles a tener en cuenta: bifurcaciones, señales, peligros y atractivos para una salida sin igual.

Por Alejandro Savino.

2022-09-15T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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NAUTICA

Derrotero de navegación a esta hermosa ciudad. Todos los detalles a tener en cuenta: bifurcaciones, señales, peligros y atractivos para una salida sin igual. Villa Paranacito es una localidad ubicada en la provincia de Entre Ríos a la cual se puede acceder por tierra o por agua. En ambos casos, no solo es un destino turístico, sino que además es un lugar codiciado por los pescadores. Muy lindo para armar un plan de fin de semana. En caso de llegar en embarcación, antes de emprender la travesía debe corroborarse el estado de la lancha, y es fundamental tener equipo de radio VHF y suficiente combustible. El dato importante para el cálculo es conocer el consumo horario del motor a determinado régimen de revoluciones por minuto (RPM) y la capacidad de estiba del tanque de combustible, es decir, la autonomía. Puede que durante la derrota no exista posibilidad alguna de reaprovisionamiento, por lo tanto habrá que llevar bidones reglamentarios con combustible y preveer el transpaso con manguera de vacío o embudo. Un buen punto de partida es la intersección del río Luján con el Canal de Vinculación. Allí podrán encontrarse todas las embarcaciones para comenzar a navegar las 68 millas náuticas hasta Villa Paranacito. Las 10 de la mañana es una buena hora para salir, ya que el tiempo en el agua es de unas cuatro horas. Al llegar a la confluencia con el río San Antonio se observa sobre la banda de babor una baliza Cardinal Este, lo que significa de debe ser pasada por el Este, dado que al Oeste existe un gran banco de arena que llega hasta la costa. Es importante destacar que este banco ha ido avanzando por sedi mentación y sobrepasa la baliza, por lo tanto debe navegarse lo más retirado posible, casi llegando a la costa de estribor. ■ Primeras precauciones Atravesado ya el San Antonio se entra al río Urión, que no ofrece complejidad, sólo la advertencia de los restos de un ex mareógrafo (no señalizado con luz) en el cruce a 90º donde nace el Canal del Este. Pasado este punto el río adopta el nombre de canal Honda, el cual navegaremos hasta el Paraná de las Palmas. Allí, bien a babor se encuentra una baliza Cardinal Norte, que indica que hay agua segura al Norte de la señal, solo para referencia de los grandes barcos, no para las embarcaciones deportivas. Sobre el Paraná de las Palmas se navega por fuera del canal, sobre la banda de estribor hasta llegar al Canal Gobernador de la Serna, a fin de no obstruir el paso de los buques. En esa intersección a 90 º se observa una baliza que indica la bifurcación entre un canal principal y otro secundario. Allí, cayendo a estribor navegaremos el Canal Gobernador de La Serna hasta el río Paraná Miní, donde caeremos a babor para remontarlo hasta la confluencia con el Paraná Guazú. El Paraná Miní no ofrece complejidad alguna, sólo tiene dos curvas muy pronunciadas, pero conservando el centro no hay problema. Llegando al Guazú, sobre la banda de babor muy sobre la costa observaremos una baliza de bifurcación de canal preferido estribor (esto es interpretado para la embarcación que navega remontando el Paraná Guazú). En esa intersección caeremos a babor para remontar el Guazú hasta la confluencia con el Paraná Bravo. Ahí se encuentra la famosa Isla del Portugués, la cual se dejará por banda de estribor. Al llegar al Paraná Bravo se presenta una baliza cardinal Oeste (significa que hay agua segura al oeste de la señal). Cayendo a estribor comenzaremos a bajar el Bravo hasta el arroyo Gutiérrez, en el cuál debe dejarse a babor hasta la desembocadura del canal Pedro Galofre. En esa intersección se encuentra un destacamento de Prefectura Naval sobre banda de babor en el canal Galofre. Desde allí, remontando el Galofre, y siempre al Norte, luego de cruzar un tramo del arroyo Brazo Chico el río adopta el nombre de canal San Martín sobre el cual, una milla aguas arriba, existe un viejo almacén sobre estribor que tiene surtidor de combustible, operativo a veces. Al continuar por el canal San Martín se llega al arroyo Paranacito, ya en el centro de la ciudad. Allí sobre la isla estará el hospital de Villa Paranacito y, enfrentado en diagonal, la Prefectura Naval de Villa Paranacito. ■ Dónde alojarse En el pueblo encontraremos varios lugares de hospedaje a los que puede accederse por agua o tierra. Las embarcaciones pueden ser amarradas sobre la estacada de cemento de la costanera del pueblo (previamente colocar defensas sobre la banda a utilizar para evitar el roce y los golpes, producto del oleaje de otras embarcaciones que naveguen por la zona). Para quienes desean estar en contacto con la naturaleza, dentro del delta se encuentra la hostería Rose Marie, sobre el arroyo Martínez, lugar emblemático de Villa Paranacito. Para llegar desde el pueblo hay que navegar aguas abajo el arroyo Paranacito y continuar por el arroyo Sagastume Chico hasta el arroyo Martínez. Unos 1.000 m antes de llegar al río Uruguay, sobre banda de babor se encuentra Rose Marie. Un paseo muy lindo para realizar ya estando en la desembocadura del Martínez es la vuelta a la isla por el río Uruguay, entrando de regreso por el arroyo Mosquito, siempre cayendo a babor en el río Uruguay. Es importante destacar que sobre banda de babor existe una canaleta natural que corre paralela a unos 70 m de la costa al remontar el Uruguay, y que llega hasta la desembocadura del arroyo Mosquito, entrada difícil de ver si no se está atento, pues corre casi paralela al río Uruguay y se confunde con la costa. Ya en el Mosquito, se vuelve a salir al Arroyo Martínez, conformando así, la vuelta a la isla. Para finalizar es importante aclarar que en todos estos arroyos y canales internos se debe navegar a velocidad de desplazamiento o de maniobra cuando la situación del entorno lo amerite, pues existen muchos botes amarrados sobre los muelles o las costas, los cuales podrían sufrir embarco de agua, producto del oleaje provocado por embarcaciones que naveguen a velocidades elevadas.

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