Mucho más que termas.

La entrerriana Concepción del Uruguay diversificó su oferta turística. Ya no es meramente un polo termal, sino que sumó a su propuesta trekking, mountain bike, kayakismo e interpretación de flora y fauna.

Por Aldo Rivero.

2022-09-15T07:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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La entrerriana Concepción del Uruguay diversificó su oferta turística. Ya no es meramente un polo termal, sino que sumó a su propuesta trekking, mountain bike, kayakismo e interpretación de flora y fauna. Pocas ciudades de nuestro país tienen antecedentes tan ricos. Pero Concepción del Uruguay, con sus 239 años, no solo tiene historia y cultura, pesca deportiva y blancas playas de arena sobre el río Uruguay: en los últimos años ha sumado interesantes propuestas ecoturiísticas al alcance de todos y que magnifican la importancia del bosque en galería en el ecosistema del cauce acuático. Otro punto fundamental son los accesos, que posibilitan viajar desde Rosario, Mar del Plata, Buenos Aires y Corrientes por autopista. Así que, apenas llegados e instalados en el complejo termal junto con mis amigos Ezequiel y Juan Carlos, partimos hacia la reserva de usos múltiples Isla del Puerto, creada en 2006. En el Centro de Interpretación de Humedales –recientemente inaugurado– nos recibió el guardaparque Mario Rovina, quien explicó la importancia ecológica de la isla con sus 225 ha y las tareas que realizan (charlas y caminatas guiadas para visitantes y estudiantes). En el marco de estas actividades ya han recibido a 1.500 alumnos de colegios y universidades. Con él nos dirigimos hacia el sendero Inga, que bordea el río. De fácil acceso, se puede llegar en auto hasta su comienzo y lo primero que nos llamó la atención fue un gran recipiente rectangular que rezaba “Chau Chauchero”. Llaman así a la acacia negra por sus frutos en forma de chaucha. Esta especie exótica es altamente invasora, y se la controla recolectando y quemando sus frutos y sacando las plantas. Ya internados en el sendero, en pocos metros todo cambió de dimensión: los sonidos del tráfico del acceso a la isla se atenuaron por el follaje e infinitos gorjeos y cantos de pájaros se escuchaban entre el ramaje. La isla posee 104 especies de plantas nativas, 151 de aves y algunos mamíferos. Pudimos apreciar huellas de ciervo axis y carpinchos, pero la estrella –el lobito de río– no apareció. El sendero, que en algunos tramos discurre pegado al río, es de transito fácil y apto para todo público por no tener complejidad técnica, tampoco es necesario usar equipo específico, solo buenas zapatillas, ropa cómoda, gorra o sombrero para proteger la cara de los ramazos y es imprescindible usar repelente por los mosquitos. El guardaparque nos comentó que el ambiente es selva en galería y que en la reserva se crearon también “pasajes de fauna” para que los animales no crucen el camino debido al riesgo de atropellamiento, de esta forma pueden pasar del humedal al río directamente. No se permite el ingreso de perros por su ataque a la fauna del lugar. Equipo indispensable La isla se convirtió en poco tiempo en un atractivo con amplio estacionamiento, paradores, servicios, playas de arena blanca, posibilidad de embarcarse y de pescar desde islas vecinas. Luego del sendero y mate en mano, nos dirigimos al faro Stella Maris, que marca la entrada al puerto, data de 1949 y tiene la particularidad de ser el único fluvial del mundo. Tras almorzar en uno de los paradores frente al río, preparamos las bicis y nos encontramos con Martín Arregui, líder del grupo Ciclismo y Trekking Rural Cdelu que, desde hace seis años, organiza actividades recreativas no competitivas. Junto a ellos fuimos a conocer el balneario Itapé y, cruzando la ciudad con rumbo al Norte, también el clásico Monumento a las Manos, el parque La Salamanca, el velódromo y los amarraderos de embarcaciones. La tarde ya caía y se imponía “algo fresco” para hidratarnos, por lo que rumbeamos para el centro para tomar unas cervezas con posterior baño termal y asado. Para el segundo día también teníamos caminata, por lo que después de un abundante desayuno nos dirigimos a la zona del banco Pelay, famoso por sus amplias playas de arena. Pero nuestro objetivo estaba un poco más al norte: Paso Vera. Allí nos encontramos con Horacio Mir, de la Dirección de Medio Ambiente, quien junto al Dr. Martín Oliva inició hace unos años la preservación de la zona, también extensión de la selva paranaense, que sorprende por su verdor y frescura. Ver la espesura fue apurarnos a cargar agua, vianda y el equipo de mate en las mochilas para salir disparados detrás del guardaparque Rovina. Creo que la palabra mágica sería la definición exacta para este sendero y los siguientes en los cuales nos adentramos. Solo se escuchaban gorjeos de pájaros, el viento sobre las copas de los laureles de río e ingás –de unos 20 m de altura–, y el furtivo correteo de algún integrante de la fauna al cual asustamos. A la vista solo verde. Verdes de todos los matices, desde musgos en troncos caídos a la clásica corteza descascarada del arrayán de río. Ni hablábamos para no perder esos instantes inolvidables. Un tema fundamental de esta parte del recorrido es su facilidad, no es necesario equipo técnico, solo unas buenas zapatillas y gorra para protegerse de las espinas de acacia negra. Huellas de fauna autóctona Luego de 2 km de caminata nos desviamos hacia el Oeste y tras de esquivar una zona anegada nos encontramos con la sorpresa: un campo de médanos anaranjados, lejos del río y al borde de un pinar. Algunos con más de 4 m de altura, pero que antes llegaban al doble: las inundaciones de hace décadas los habían lavado y escurrido hacia el Uruguay. Y semejante arenal sin tránsito de personas ni animales de pastoreo servía de exposición de huellas: patitas de tucu-tucu, axis y gato de pajonal fueron identificadas al instante. Es sabido que caminar por el bosque despierta los sentidos... y el hambre. Y si le sumamos hacerlo por los médanos, la decisión de almorzar fue unánime, por lo que elegimos un punto estratégico que marcó Horacio: las ruinas dinamitadas de un puesto de Prefectura sobre el río Uruguay. Allí se encuentra el Paso Vera que permite cruzar desde épocas inmemoriales a Uruguay cuando el río está bajo. En segundos las mochilas estaban abiertas y acompañadas por sándwiches y unos amargos. Sol, la vista del río, sus arenas resplandecientes y el viento silbando entre las casuarinas daban... siesta. Así que después de una breve sobremesa para hacer la digestión nos tiramos –literalmente– al pasto a dormir un poco. Con energías renovadas volvimos por el bosque. Mi app marcababa 6 km de marcha cuando llegamos a los vehículos. Aún nos faltaba un rato de canotaje con Ciclitrekk, más un pendiente: los clásicos bancos de arena en el medio del río. La visión del bosque en galería de Paso Vera Norte desde el río era increíble y contrastaba con los 7 km de playa que posee el banco Pelay. Retornamos al balneario por el Itapé. Estábamos quemados por el sol, felices y agotados. El verde y la actividad física nos habían dejado a punto para otro baño termal, pero con Juan Carlos y Ezequiel nos dimos cuenta de que “los números no nos daban”: nos faltaban pesca y caminatas por el centro histórico. Concepción del Uruguay, “la Histórica” tiene mucho pero mucho más. Laderas, como se denomina al Centro de Ski & Montaña del Cerro Perito Moreno –y la empresa que lo gestiona-, ya empieza a convertirse en una referencia turística ineludible de El Bolsón. Y, a diferencia de lo que sucedía hasta hace muy pocos años, hoy esta localidad emblemática de la Comarca Andina, en plena Patagonia Argentina, es de pleno derecho un destino tanto de nieve en invierno como de actividades estivales de montaña en verano. Para la temporada invernal 2022, el centro de esquí arrancó con varias novedades que, como ocurre de manera ininterrumpida desde hace ya varios años, están generando una importante mejora en la experiencia de los visitantes. La noticia más importante es que este invierno el cerro incrementó su capacidad de elevación con un nuevo Teleski instalado en la parte superior de la montaña; así, la cantidad de medios se elevó a 10 y se sigue posicionando como el centro de deportes invernales que más ha crecido durante el último lustro en Sudamérica. El número de pistas también aumentó y se sumaron más kilómetros esquiables, con un total de 16 pistas, aptas para todos los niveles de ski y snowboard. En total, el dominio esquiable –sin contar los fuera de pista– supera ahora los 23 kilómetros (10 km nuevos para este invierno). Por otra par te, y en relación con otras mejoras en la infraestructura, se amplió la confitería de la cota 1.700 m –en el retorno de la Telesilla Plateau–, y se creó un nuevo rental de equipos en la cota 1.400 m, lo que permite duplicar la oferta de equipos y gestionar de mejor manera el servicio. Para toda la familia La principal característica de Laderas es su impronta familiar, que se percibe en el trato que en ese sentido se brinda en todos los servicios del Cerro. La Escuela de Ski & Snowboard cuenta este invierno también con un Jardín de Nieve, lo que permite que las familias disfruten la montaña con los más pequeños incluidos. De igual forma, los eventos programados a lo largo de la temporada son para todos los gustos, edades y perfiles: desde los que les divierte ser parte del programa hasta quienes prefieren presenciar como espectadores de lujo. Ya pasaron con gran éxito este invierno la clásica Bajada de Antorchas, la espectacular Bajada de la Luna y el tradicional festejo del Día del Niño, con concurso de disfraces, regalos y premios, como ya es tradición en el cerro. Por último, y como es costumbre también, el Cerro Perito Moreno volvió a ser escenario de varias competencias del calendario de la Federación Argentina de Ski y Andinismo (F.A.S.A.) y de una fecha válida para la Federación Internacional de Ski (F.I.S.), además de otros eventos relevantes como el Triatlón de Invierno y la Carrera a Ciegas, entre otros. Por otra parte, se sigue realizando otra edición de El Bolsón Esquía, un proyecto en conjunto entre la municipalidad de esta localidad y la empresa Laderas, cuyo principal objetivo es que jóvenes y adultos de la ciudad y sus alrededores puedan conocer la montaña y disfrutar de diferentes actividades invernales, de forma totalmente gratuita. Vivir al pie de la montaña Este año, nuevas familias empezaron a concretar su proyecto inmobiliario que les permitirá en poco tiempo hacer realidad su sueño de vivir al pie del cerro. El proyecto está consolidado, con más de 60 familias que serán vecinos del barrio residencial La Balconada, un área de 159 hectáreas –con 230 lotes de 3.000 m2– ubicada en un contexto de increíble belleza, con vistas hacia sus cuatro puntos cardinales. La zona tiene muchos espacios comunes donde corren cursos de agua en forma natural, además de estar en medio de una vegetación nativa con gran variedad de especies. El Centro de Ski & Montaña de Laderas Cerro Perito Moreno está emplazado a tan solo 25 km de la ciudad de El Bolsón, Río Negro, y a una hora y media del aeropuerto de Bariloche por la legendaria Ruta 40. Para más información sobre tarifas de pases y lotes: laderas.com.ar / Instagram y Facebook: @cerroperitomoreno

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