En la cancha de las rubias.

Reta cuenta con una de las playas más extensas de la provincia de Buenos Aires. Hasta allí fuimos en busca de corvinas, pero también nos sorprendimos con una rica variada.

Textos y fotos: MARCELO ALBANESE

2022-11-08T08:00:00.0000000Z

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Editorial Perfil

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PESCA

Reta cuenta con una de las playas más extensas de la provincia de Buenos Aires. Hasta allí fuimos en busca de corvinas, pero también nos sorprendimos con una rica variada. Por Marcelo Albanese. Con muchas ganas de poder volver a Reta, ese magnífico lugar de pesca, concreté la invitación del Instituto Almafuerte, de Copetonas, y partí junto a un grupo de amigos pescadores hacia el Sur de la provincia de Buenos Aires, donde se encuentra el balneario, a 587 km de la Capital Federal. El lugar pertenece al partido de Tres Arroyos y se ubica a 84 km de la ciudad cabecera. Se accede por Ruta Nacional 3: en el Km 531 hay que doblar a la izquierda y tomar la ruta que conduce a la localidad de Copetonas. Desde allí, 25 km por asfalto nos dejan en Reta. Y ahí nos esperaban Santino Castro y Amparo para darnos la bienvenida y alojarnos en cómodas cabañas. Al día siguiente, en horas tempranas de la mañana, partiríamos con destino a la playa para practicar pesca de costa. Equipos y carnada Utilizamos equipos de lanzamiento: cañas de 4 a 4,50 m con reeles frontales, nylon de 0,28 mm con una salida de chicote del 0,70; anzuelos 3/0 con bait clips y plomos de 150 a 180 g. Lo bueno de esta zona es que también nos permite utilizar equipos básicos de pesca, porque con lanzar el plomo en la primera canaleta, a unos 40 o 50 m de la costa, ya nos aseguramos la respuesta de una rica variada. En cuanto a carnadas, optamos por anchoas, langostinos, magrú, camarón y chipirón, todos atados con hilo elástico. Para la pesca de cazón agregamos un pequeño líder de acero a fin de evitar cortes en la línea. Desde la costa Por la playa recorrimos unos 4 km de la bajada de los pescadores. En determinados sitios no es necesario tener un 4x4 para moverse, pero en otros sí, porque la arena se pone muy espesa. El sitio elegido y conocido por los lugareños es la zona de la chatarra, en dirección a la desembocadura del río Quequén, lugar que se caracteriza por amplias playas y canaletas muy rendidoras. Llegamos al sector y armamos los equipos de pesca, encarnamos los aparejos con el famoso sandwichito (anchoa y langostino pelado) que atamos prolijamente con hilo elástico para que perdure más en el anzuelo y no se salga cuando efectuamos los lances. La variada comenzó a activarse de a poco, con grandes portes de pez palo y pez gallo que dijeron presente en una mañana soleada acompañada de un suave viento del sector Norte a nuestras espaldas. Las rubias dieron el sí La variada estaba muy activa, pero para coronar la jornada de pesca faltaba que dieran el sí las corvinas rubias, y esto sucedió en el aparejo de Santiago Valsamo, quien con grandes cabezazos en la caña logró un buen ejemplar de corvina rubia bastante alejado de la costa. Fue en ese momento que la jornada comenzó a tomar otro color y que entre la variada de menor porte: las rubias empezaron a hacerse presentes. Pasadas horas del mediodía, y volviendo a esperar el repunte de la creciente, sin mover los equipos del agua y siempre revisando los encarnes, degustamos una rica picada a orillas de estas maravillosas playas. La creciente de la marea comenzó, y tras ella los piques se volvieron a concretar. Con lances en la primera y segunda canaleta, obteníamos pescadillas y cor vinas. Por unos instantes los piques se dieron continuos, con dobletes de corvinas que coronaron la tarde, y así fuimos sumando una rica variada costera. A todo esto y sin tener previsto, en los aparejos de pesca variada aparecieron grandes cazones, los que luego de una batalla importante logramos acercar a la costa para poder fotografiarlos y, con el menor daño posible, devolverlos rápidamente a su hábitat natural. Al ver que la pesca de cazones se afirmó por un buen rato, cambiamos las líneas y le agregamos un pequeño líder de acero para evitar cortes y así poder manipularlos de mejor manera a la hora del pique, ya que estos robustos capturados con buen filet de magrú promediaron entre los 8 y 15 kilogramos, lo que le dio a la jornada un cierre más que soñado. Es para destacar que con condiciones climáticas y mareas a nuestro favor, podemos obtener una gran variada de especies, compuesta por pescadillas, rayas, chuchos de buenos portes, bagres, lenguados, gatuzos, cazones, brótolas, corvinas negras, pez palo, pejerreyes y congrios. O tra de las opciones que tenemos es sobre la desembocadura del río Quequén. Si buscamos buenos remansos, podemos practicar la pesca de lisas y lenguados, ya que se trata de zonas maravillosas para la pesca, porque reúnen todas las especies en un solo lugar, que va desde la Bajada de los Pescadores hasta las inmediaciones del río Quequén, en dirección a Marisol. La jornada concluyó cerrando una tarde magnífica en familia, que nos permitió llevarnos los mejores recuerdos de un lugar único y con una pesca magnífica. Historia y naturaleza Martín Reta fue un estanciero de la zona que en 1920 irrumpió en las costas bonaerenses y en 1928 fundó, en una de sus estancias, el pueblo al cual llamó Reta. Las playas de la zona son de arena suave y fina, con grandes dunas, más de 200 m de ancho en la parte principal y unos 500 m si caminamos hacia el Este u Oeste. Su albufera constituye un área de refugio para aves, respecto del mar, donde las condiciones climáticas son, en general, extremas para los animales. Por otra parte, por su longitud de 30 km de extensión, conforman las playas más extensas de la provincia de Buenos Aires, con médanos de importantes dimensiones que las separan de la villa turística. Debido a la influencia de la corriente del Brasil, las aguas de Reta poseen una temperatura superior a la del resto de la costa atlántica. Y, dada su ubicación geográfica, son beneficiadas con unos amaneceres y atardeceres maravillosos, ya que el sol sale y se pone sobre el mar. Pesca y turismo, un atractivo combo que nunca falla, menos aún en verano.

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